Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
PP y Cs no logran apoyos para activar otra vez el artículo 155 en Cataluña leer

Canarias celebra la entrada en el Observatorio Europeo Austral

El director científico del Gran Telescopio de Canarias y presidente de la Sociedad Española de Astronomía valora muy positivamente la incorporación de España en este organismo de primerísimo nivel en este campo de la ciencia.
FRANCISCO BELÍN, Tenerife
12/feb/06 17:51 PM
Edición impresa

El ingreso de España en el Observatorio Europeo Austral (ESO, en sus siglas en inglés), cuya firma está prevista para mañana, lunes, constituye todo un acontecimiento en este campo por cuanto da un merecido espaldarazo al trabajo y prestigio -ya consolidado- a los astrónomos de nuestro país, en general, y de Canarias, en particular, al ser las Islas una zona relevante en la observación del cielo.

Desde el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), José Miguel Rodríguez Espinosa, director científico del Gran Telescopio de Canarias y presidente de la Sociedad Española de Astronomía, opina que "es un logro importante para la comunidad astronómica española, pues era prácticamente el único foro internacional de primer nivel en el que no estábamos presentes. En ese sentido, vamos a tener acceso a los VLT, que son los cuatro telescopios de 8 metros que se ubican en Chile".

El ESO cuenta con dos observatorios en dicho país sudamericano, aprovechando las excelentes condiciones de observación en la cordillera para escrutar el firmamento en infrarrojo y en luz visible. Uno es el de La Silla y el otro el de Paranal, donde funciona desde hace unos años el conjunto VLT, integrado por esos cuatro telescopios de espejo, de ocho metros de diámetro cada uno.

"Hay que tener en cuenta que nosotros no podemos observar desde aquí el Hemisferio Sur, diferente al del Norte por motivos obvios. Se trata, pues, de un complemento interesante de lo que podemos desarrollar desde Canarias", señala Rodríguez Espinosa. "Hay zonas del cielo -agrega- que no son accesibles desde el Archipiélago; por ejemplo, gran parte de las Nubes de Magallanes, que son los satélites de la Vía Láctea, se ven en el Sur".

El científico aclara que "la entrada en el ESO cuesta mucho dinero, concretamente 66 millones de euros, de los cuales, parte se ha pagado, podemos decir, en especies, aproximadamente el 25 por ciento; no todo ha sido, por tanto, dinero en metálico. Se traduce ello en trabajo en software o programación y también en tiempo con el Gran Telescopio de Canarias".

"En este sentido, esas prestaciones se dividen en dos formas: en tiempo para proyectos científicos y en tiempo técnico, que así denominamos, porque los científicos del Observatorio Europeo tendrán posibilidad de aprender todo sobre telescopios segmentados, que en realidad es lo que va a imperar en el futuro (es decir, telescopios cuyo espejo primario es un mosaico de segmentos). De esta manera, profundizarán sobre cómo se alinean esos segmentos y cómo se consigue que ese mosaico se comporte como un espejo único", detalla González.

"Nosotros -matiza- vamos a ceder sesiones de tiempo de observación, que forma parte de ese pago de España al ESO".

Como presidente de la Sociedad Española de Astronomía, el científico estima que "los astrónomos españoles siempre habíamos deseado entrar en el Observatorio. Esencialmente, la Astronomía, hoy en día, es muy internacional, y no estar presente como miembro de un organismo donde figuran los países más relevantes en Europa en este ámbito era como estar, por así decirlo, en segunda división. Esto nos pone en primera línea".

"Estimo, además, que es un buen momento para entrar porque ahora tenemos el valor añadido del Grantecan, que antes no teníamos, con lo cual, ahora nos ven como una comunidad potente, de la que ellos también tienen que aprender, mientras que anteriormente era otra situación menos ventajosa".

TRÁMITES

La firma, mañana

"El acuerdo, tras una negociación muy compleja, será una realidad mañana, con la rúbrica de la declaración conjunta en el Ministerio de Educación y Ciencia, aunque tiene que ser ratificado por el Parlamento, por lo que la entrada efectiva, será a principios de verano, después de los lógicos trámites formales que lleva todo esto", dice González.

El ESO se fundó en 1962, en la estela del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), pionero en la cooperación científica en el ámbito continental. Los 11 países miembros, con sede en Alemania son Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Portugal, Suecia y Suiza.

Los españoles participarán en el desarrollo tecnológico de futuros telescopios y cámaras en este organismo de reconocido prestigio internacional, y los jóvenes astrónomos podrán optar a las becas del mismo. La cuota anual española será de unos 10 millones de euros, pero en 2006 se pagará la mitad.