EL PRESIDENTE
del Gobierno de Canarias, Adán Martín Menis, ha vuelto a poner el dedo en la llaga al hablar de la unidad del Archipiélago en su discurso de fin de año. En concreto, afirmó que "nuestra unidad no será completa mientras los canarios no seamos dueños de nuestro propio mar entre las islas. Y seguiremos luchando por ello para mejorar nuestra seguridad y nuestra ecología, sin duda. Pero, sobre todo, nos dará más cohesión, más oportunidades, más unidad como pueblo".Don Adán, repetimos, ha puesto usted el dedo en la llaga. Está lleno de muy buenas intenciones y creemos que no hay persona más capacitada y preparada que usted en la actualidad para la Presidencia del Gobierno. Lo decimos desprovistos de cualquier inclinación partidista y basándonos en nuestros análisis diarios. Pero está usted muy alejado de la realidad, que es la existencia de los políticos canariones. Mientras no abandonen su afán de hegemonía, no habrá unidad posible. ¿No lo cree? Imponga primero el equilibrio que tanto desea, encomiable, y apacigüe al rebaño político de enfrente... y después ya veremos.
En efecto, volviendo al principio, estamos de acuerdo, porque las aguas que separan y rodean las Islas son internacionales, de momento, y eso impide controlar los buques que navegan por las mismas, ya sean éstos barcos negreros que trafican con seres humanos o navíos con cargas potencialmente peligrosas para el medio ambiente. No obstante, antes de entrar en materia, es importante destacar que el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, ha corregido a Adán Martín al anunciar que en marzo será aprobada en el seno de la Organización Marítima Internacional la calificación de las aguas canarias como Zona Marítima Especialmente Sensible, lo que implicará el control de todos y cada uno de los barcos que pasan por las aguas canarias, por primera vez en la historia. Este control supondrá también un equipamiento en tierra para la detección de todos los barcos, las mercancías que transportan, su destino o la ruta que llevan. Así, cualquier barco de distintas características que se adentre en aguas españolas tendrá que llevar un trasponedor a bordo que le permitirá conectar con las capitanías marítimas y darles toda la información.
Es, como decimos, un asunto muy técnico y de gran interés que puede preocupar a la ciudadanía isleña, pero no es esa la clave ni el sentimiento ni el anhelo del pueblo canario, que ha visto durante décadas cómo desdichados gobernantes se preocupaban de Las Palmas de G.C. y su provincia, marginando con clamorosa alevosía a Tenerife y las Islas Occidentales.
Ha ocurrido con las inversiones estatales y autonómicas, con las obras en carreteras, con numerosas infraestructuras y con la sanidad, uno de los pilares fundamentales de la sociedad.
Por tanto, no se puede hablar de unidad sin equilibrio, sin devolver a Tenerife todo lo despojado por los políticos canariones y sus ansias de poder. Adán Martín, hombre sensato donde los haya, está intentando, durante el presente mandato, equilibrar y alcanzar unos niveles de justicia jamás imaginados, pero le siguen surgiendo voces disonantes en sus propias filas, en boca, claro está, de canariones rencorosos pero con una elevada capacidad de decisión y mando por mor de sus cargos.
La unidad no es posible sin sensatez, equilibrio, trabajo y justicia. La unidad sólo será viable cuando se recupere todo lo arrebatado, cuando se equilibren las obras y las inversiones y cuando se valore a cada Isla por su verdaderos y propios merecimientos dentro del Archipiélago. Por su superficie e importancia general.
LLEVAMOS TIEMPO alertando de las insanas intenciones de ciertos políticos canariones saqueadores. El presidente Adán Martín se ha tomado unos días de vacaciones e inmediatamente algunos miembros de su Gobierno han empezado a desestabilizar y a sacar a relucir sus verdaderos genes políticos, que los empujan a poner siempre a Las Palmas de G.C. y a su provincia por delante de las demás islas. Lo hemos dicho días pasados, es el caso del consejero de Economía y Hacienda, José Carlos Mauricio, que ha criticado la decisión de su propio Ejecutivo de aprobar el decreto de licencias comerciales, con el argumento de que está hecho pensando en el beneficio de Tenerife y perjudica a G. Canaria, que tiene un comercio menos moderno y desarrollado. Ya lo ven. Y el mismo día, en compañía del consejero de Turismo, conejero, y de los empresarios del sector de aquella provincia, Mauricio se atrevía a firmar un plan para que su isla, G. Canaria, "recupere el liderazgo turístico" en Canarias. Aparte de que es imposible recuperar lo que no se ha tenido y de lo difícil que lo tienen con tan escasos atractivos naturales, la doble jugada es una muestra descarada de cinismo. Así nos va en Canarias, cada día a peor.
Lo que se demuestra con estos desafíos de los políticos canariones, respaldados por otros dirigentes ?no necesariamente por el pueblo llano?, es que sus colegas tinerfeños son unos ingenuos, como tantas veces hemos afirmado. Y con estos compañeros de viaje, insistimos, no hay región posible, ni unidad ni nada; por muchos ejes transinsulares de transportes que se creen no hay nada que hacer, por muchas aguas que vigilemos, no hay nada que hacer. Porque los canariones sólo ven posible la unidad si Las Palmas de G.C. se erige en capital única de Canarias. Ese es su objetivo.
OTRO QUE NO CEJA en su empeño es Román Rodríguez, ex presidente autonómico y canarión militante. Ahora mismo, encabeza un partido político que parece jugar al escondite con su hipotético electorado. Aunque su nombre oficial sea Nueva Canarias-Nueva Gran Canaria, lo cierto es que sólo hace honor a la segunda parte; eso sí, se cuida bien de omitirla en según qué sitios hablen sus representantes. Ya decimos, es una nueva fuerza insularista que, desde que nació, desgajada de Coalición Canaria, ha servido para que sus dirigentes se quiten la careta y muestren su verdadero ideario: lo primero es su isla. ¿Se dan cuenta de que teníamos razón cuando criticábamos la gestión de Román Rodríguez? Menos mal que CCse lo quitó de encima y llegó Adán Martín para poner un poco de cordura y equilibrio en el reparto regional de inversiones.
En un tiempo tuvimos que frenar las embestidas de Mauricio, después las osadías de Castro Cordobez, consejero palmero de infraestructuras, y hoy nos toca hacer lo propio con Román Rodríguez y con cualquiera que pretenda el mal para Tenerife.
Esta es la triste realidad. La unidad nunca será posible mientras los tres canales públicos de televisión, que todos pagamos de nuestros bolsillos, sigan manejados desde Las Palmas; mientras la única agencia de noticias estatal ?estuvo en Tenerife, la trasladaron a LPs y aquí han dejado una oficina de segunda? esté dirigida desde Las Palmas; mientras las decisiones políticas y económicas se tomen desde Las Palmas... y mientras Tenerife no recupere lo que es suyo. ¿Acaso han sido felices los tinerfeños durante 2005? Mucho nos tememos que sólo lo han sido los gcanarios, amén de un puñado de cobardes y traidores vendidos a los intereses amarillos. Nos referimos a ciertos políticos y a dos o tres medios de comunicación.
CANARIAS PRECISA unos partidos políticos sanos, decentes, trabajadores e independientes del poder estatal. Llevamos meses diciendo que los electores decidirán en las urnas quiénes han cumplido con Tenerife y quiénes han traicionado a la principal Isla del Archipiélago. Pero, ojo, la tendencia actual al bipartidismo no es de recibo en tanto PP y PSOE sigan dependiendo de Las Palmas. El Archipiélago necesita un partido regionalista fuerte, compacto e independiente , como aconsejaba el fundador de La Prensa, Leoncio Rodríguez, que refuerce las esencias de cada Isla en su justa medida, ni más ni menos. No alegamos contra el bipartidismo en sí, no nos parece indeseable, pero en Canarias ha sido perjudicial para Tenerife, porque sólo ha favorecido a Las Palmas. Recordemos a Saavedra y a Soria.
A propósito de lo dicho, vamos a rescatar una frase publicada en el primer número de La Prensa en octubre de 1910: "Queremos también luchar por nuestro país, por el bienestar de nuestro país, huelga decirlo después de la obligación que nos hemos impuesto en este programa de no hacer alarde vano de sentimientos que estimamos sagrados y que es costumbre difundir con los más insanos egoísmos, para hacer con ambas cosas un tráfico inmoral: oficio de politicastros que despreciamos".
Leoncio Rodríguez luchó denodadamente por la unión del país canario ?esta idea no es un invento de hoy, como saben los lectores? hasta que esos politicastros de LPs la rompieron. Ellos, los amarillos, sólo quieren la unidad con la soberanía de LPs de GC. Así es, por desgracia.
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Y VAN... El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la provincia tinerfeña, Ignacio González Martín, ha criticado estos días la postura "un tanto tibia" del Gobierno regional respecto a proyectos "vitales" como el puerto de Granadilla, la instalación del gas natural, el tendido eléctrico del sur o la liberalización del mercado energético. Apuntó que, en estos casos, "los avances son tímidos y siempre están cuestionados, bien por el pleito insular o bien, por lo menos en Tenerife, por una trinchera opositora, que brota ante cualquier proyecto que signifique progreso para Canarias". ¿Cuántas veces lo hemos dicho? ¿Cuántas veces lo han dicho las patronales y las fuerzas vivas de las Islas Occidentales? ¿En qué idioma habrá que decirlo?
Ahora, a partir de mañana, nos visitan varias ministras para cerrar convenios en materia de infraestructuras y vivienda. A ver si es cierto que el maná se torna blanquiazul, y no amarillento, como siempre.
Asuntos para no olvidar
* Los de siempre.
Don Adán rescate lo que pertenece a Tenerife y verá como la unidad se alcanza más fácilmente.
* ¿Por qué las Islas tienen 50.000 camas más en la actualidad que cuando se aprobó la moratoria turística hace ya cinco años? Faltan respuestas.
* ¿Por qué es Canarias la cuarta autonomía donde más subió el paro en 2005? Faltan respuestas.
* El Ministerio del Interior va a reforzar los controles en las puertas de los colegios para que no se venda droga a los más jóvenes de nuestras sociedad. ¿Por qué en Canarias sólo hay un puñado de agentes de la autoridad dedicados a este real problema?Faltan respuestas.
* ¿Por qué ha aprobado el Ministerio de Sanidad una ley antitabaco tan incompleta, radical y antilaboral? Faltan...
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