Es habitual observar, en los nacimientos tradicionales de La Palma, especialmente en el de Los Llanos de Aridane por su magnitud, a un muñequito agachado, de cuclillas, haciendo sus necesidades en medio del paisaje. Hay incluso que lo esconde lo máximo posible para que sirva de incentivo al visitante, a la hora de encontrarlo entre tanta figura y creación. Pero este año, el nacimiento llanense nos sorprende con un detalle curioso, una figura de pie, junto a un árbol, tan pancha, con los pantalones por las rodillas y silbando. ¿Qué creen que está haciendo? Pues eso mismo. Esta figura no es habitual, aunque tiene su gracia. A ver si los visitantes que se acerquen para disfrutar del nacimiento la encuentran.