La mayor crítica de los presentes en este debate fue la falta de información de la eléctrica a las administraciones. Emilio Atiénzar objetó que "no hubo coordinación hasta que se desplazó una persona de Unelco al centro coordinador" y lamentó que "las informaciones no fueran claras", como exigían los vecinos.
José Manuel de la Cruz admitió que éste es un aspecto "manifiestamente mejorable, y llegó a señalar que "los más desorientados fuimos nosotros, porque perdimos el contacto con nuestro centro coordinador".
El viceconsejero de Justicia y Seguridad, Francisco Javier Díaz, llamó la atención sobre la importancia de, "ante situaciones de crisis, saber transmitir certezas y seguridades porque, si damos inseguridades, todo se cae y corre peligro". "Esto -dijo- es lo que ha pasado con el suministro eléctrico y por eso las cosas no han salido bien".
El viceconsejero destacó los esfuerzos del consejero José Miguel Ruano por que la gente no perdiera la "máxima confianza, pero lo cierto es que la información que se transmitió no fue buena y la gente se puso nerviosa".
Insistió en que la "información no fue exacta y creo que ése fue uno de los principales fallos", ya que recordó que Santa Cruz y La Laguna la requerían "para activar sus dispositivos de seguridad".
"Todo esto habrá que investigarlo", señaló Díaz, quien recordó que "el Gobierno va a rendir cuentas en la comparecencia que hará el presidente y ha abierto un expediente informativo". Para el viceconsejero, la desconfianza que generó la eléctrica no se produjo en relación con los servicios de seguridad y emergencias, aspecto que fue subrayado por Emilio Atiénzar, para quien "falló la comunicación en Unelco".
Buscamos tranquilizar
Por parte de la eléctrica, José Manuel de la Cruz admitió que "quizá pecamos en tranquilizar, aunque nos sentimos muchas veces incapaces de saber qué iba a pasar" y aseguró que éste será un análisis "que tendremos que hacer".
Mientras que el representante de Unelco dudó de qué hubiera sucedido "si hubiéramos dicho que íbamos a estar una semana sin luz", Franscico Javier Díaz lo tenía del todo claro: "Hubiera sido mejor, porque hay que dar informaciones ciertas".
Raúl Alonso hizo notar que la sintonía del Gobierno con Unelco en los primeros momentos "fue absoluta, hasta que la rompe el alcalde de Santa Cruz". "La propia compañía -añadió- incurría en contradicciones de una rueda de prensa a otra y eso menoscaba la credibilidad del sistema, no sólo de la empresa".
José Manuel de la Cruz objetó que "el Gobierno puede hacer una auditoría interna a la empresa, pero el director general de Emergencias tuvo las puertas abiertas de Unelco desde el martes, y él veía y oía todo, incluso si había o no material, durante tres o cuatro días. Comía bocadillos con nosotros". Y concluyó que "ha podido fallar la forma, pero no el fondo. No ha habido intención de engañar a nadie", dijo.
De la Cruz explicó que Unelco tiene plan de emergencia propio, pero aseguró que ante un "huracán de fuerza dos, hacer una previsión de lo que iba a estar fuera de servicio era una lotería, nadie lo podía adivinar".
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