EL DÍA, S/C de Tenerife
Tres jóvenes, con edades entre los 17 y 27 años, han sido puestos a disposición de la autoridad judicial por su presunta participación en la comisión de 29 delitos robos con fuerza. Agentes de la Guardia Civil del puesto de La Orotava participaron en el arresto de dos hermanos, de 27 y 25 años, y un menor de 17, todos residentes en la villa orotavense, como resultado de una laboriosa investigación.
Los delincuentes, que se habían especializado en robos en interior de vehículos, acumularon 17 delitos contra el patrimonio en suelo de La Orotava, siete en el Puerto de la Cruz y cinco en Los Realejos. Estas diligencias se pusieron en marcha a partir de las denuncias que interpusieron los propietarios de los coches supuestamente forzado por los miembros de este grupo de ladrones. Además, en la actualidad se analizan otros informes policiales de similares características -en los que se detalla la sustracción de artículos de coches- por si existiera la posibilidad de que los imputados hubieran cometido otros asaltos.
Alarma vecinal
Desde el pasado mes de septiembre se acumulaban las denuncias de particulares -personas que residen en el casco urbano de La Orotava- en las que se explicaba que sus vehículos habían sido violentado por unos desconocidos para sustraer equipos de música, cd's, teléfonos, agendas, ropa, etc. Los guardias civiles que trabajaban en la resolución de estos casos, que habían creado cierta alarma entre los vecinos, lograron localizar el pasado lunes a varios de los sospechosos en un lugar público. Tras organizar un dispositivo de vigilancia se optó por pedir una autorización judicial para poder efectuar un registro domiciliario en la casa en la que supuestamente se almacenaban los artículos robados por los tres jóvenes.
La visita fue fructífera, ya que se recuperaron parte de los objetos que aparecían en las denuncias. Asimismo, no se descarta que los detenidos pudieran haber cruzado los límites municipales de Santa Úrsula y La Victoria para cometer otros delitos. La investigación, que aún permanece abierta, oculta una etapa final para intentar localizar a las personas que fueron los receptores de los elementos procedentes de estos 29 robos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD