E.C., S/C de Tenerife
La primera jornada de huelga del personal laboral de la Comunidad Autónoma logró movilizar ayer a un elevado número de empleados del Gobierno no funcionarios, según pudo apreciarse en las manifestaciones celebradas en las dos capitales canarias, aunque a la hora de contabilizar el seguimiento concreto del paro existe una gran diferencia entre lo que fija el Ejecutivo, que dice que sólo el 36 por ciento de los trabajadores fueron a la huelga, y los sindicatos, que mantienen que no acudieron a su puesto un 81 por ciento de los convocados.
Unos 7.000 trabajadores, de los cuales 800 han sido delegados a cabildos, según el Gobierno, estaban convocados a este paro, el primero de un calendario de movilizaciones anunciado por los sindicatos desde hace meses ante la falta de respuesta de la Consejería de Presidencia y Justicia a sus reclamaciones, que fundamentalmente se centran en la homologación de las condiciones salariales de este colectivo con el de los funcionarios que hacen el mismo trabajo.
El director de Función Pública, Juan Manuel Santana, dijo ayer que no entendía esta convocatoria de huelga cuando aún no se ha cerrado la vía del diálogo en la negociación. En este sentido, recordó que el Gobierno sí está dispuesto a atender la demanda de iniciar un proceso de "funcionarización" de estos trabajadores, de los cuales 5.000 son fijos y otros 1.200 tienen contrato temporal, y además también se han ofertado una serie de mejoras en las condiciones sociales, como también se pedía.
Incidencia
Los sindicatos, sin embargo, consideran que el Ejecutivo no se está tomando de forma seria las demandas planteadas, y aunque están dispuestos a seguir hablando, dicen que la homologación salarial es una condición innegociable.
Con este panorama, los trabajadores iniciaron ayer las huelgas anunciadas y se mostraron muy satisfechos del elevado seguimiento de la convocatoria que, según aseguran, fue amplio en todas las consejerías, especialmente en Educación, Medio Ambiente y Hacienda, según explicó el portavoz de Intersindical Canaria, Luis Ladeveze. Sobre todo, los sindicatos explicaron que se produjeron problemas en algunos centros educativos, tanto a la hora de abrir sus puertas por la mañana, ya que no estaba el personal que se ocupa de eso, como en los comedores, donde los trabajadores que se encargan de vigilancia y cocina secundaron ampliamente la huelga, lo que obligó a cerrar algunos de ellos, mientras que en otros hubo incluso padres ayudando a servir las comidas.
La Consejería de Presidencia y Justicia, por contra, rebajó considerablemente las cifras de seguimiento del paro. Según sus datos, donde más se siguió fue en la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, con un 63 por ciento de los trabajadores parados, mientras que en Turismo e Industria asegura que no pasó del 20 por ciento.
Donde más pudo apreciarse el seguimiento de la jornada de huelga fue en las calles de las dos capitales canarias, que vivieron sendas manifestaciones del personal laboral. En Santa Cruz de Tenerife participaron entre 1.000 y 2.000 personas, mientras que las cifras en Las Palmas, según las fuentes, oscilan entre las 1.500 y las 3.000 personas.
En la capital tinerfeña, la protesta se desarrolló sin muchos problemas más allá de los derivados del colapso de tráfico originado por la larga marcha que partió de la avenida de Anaga, pasó por Presidencia del Gobierno y llegó hasta el edificio del Parlamento, en pleno centro, donde los manifestantes se concentraron durante varias horas.
En Las Palmas, los huelguistas llevaron a la sede de Presidencia cientos de bolsas con cubitos de hielo y llegaron a registrar una de ellas, "como reflejo de la congelación salarial y de derechos que sufrimos los trabajadores, y para pedir que también se congelen los sueldos de los altos cargos y sus asesores", explicó el portavoz de UGT, Manuel Monzón.
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