Vivir

Inteligencias olvidadas

Se calcula que en Canarias hay unos 7.000 niños con altas capacidades, superdotados, aunque la falta de estímulos, los prejuicios y el desconocimiento aún dilapidan generaciones de genios en potencia.
R. SÁNCHEZ, S/C de Tenerife
11/sep/05 20:08 PM
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Tienen cerebros privilegiados y su cociente intelectual es superior a 130. Son niños con altas capacidades, superdotados, pero su creatividad y capacidad de razonamiento se desperdician en muchas ocasiones por la falta de interés de las administraciones y las carencias de una sociedad donde ser demasiado listo no se ve con buenos ojos. África Borges, profesora de Psicología en la Universidad de La Laguna y coordinadora del Grupo de Trabajo e Investigación en Superdotación (GTISD), tiene claro que estos pequeños genios "son nuestro futuro, aunque su inteligencia se está desaprovechando en demasiadas ocasiones por la falta de un apoyo preciso".

Se calcula que alrededor de un 2% de la población alcanza un cociente intelectual superior a 130 -el nivel estándar se sitúa en 100 y menos de 85 se considera por debajo de lo normal-, así que en Canarias existen alrededor de 7.000 superdotados, muchos de ellos sin diagnosticar.

La Consejería de Educación del Gobierno canario cuenta con un programa de atención del alumnado con altas capacidades y la situación de estos niños ha mejorado de forma notable respecto a un pasado reciente. En la actualidad pueden acelerar los cursos o realizar una adaptación curricular. Sin embargo todavía son demasiadas mentes maravillosas las que se diluyen en un mar de cerebros del montón. Aburridos por la falta de estímulos o estigmatizados por sus dudas trascendentales, terminan por adaptarse al nivel medio y abandonan la senda de los genios, por pura autodefensa.

Borges detalla que si fallan los estímulos, estos niños tienden a la desmotivación, el desánimo y el aburrimiento. "Se producen fracasos más o menos notorios y, debido a la ausencia de retos por lo simple que les parece la materia, terminan por carecer de hábitos de estudio y por fracasar en los niveles más exigentes, después de superar sin apenas esfuerzo un curso tras otro".

"Parece mentira, pero un diagnóstico de superdotación crea, en muchas ocasiones, angustia en los padres. Esto se debe a que la falta de atención adecuada puede provocar problemas de conducta y de relaciones interpersonales. En clase, rodeados de chicos normales, tienen sensación de injusticia porque, por ejemplo, su diez nunca vale como el de los demás. También hay que tener en cuenta que sus preguntas, de gran abstracción, pueden generar rechazo entre ciertos docentes", señala.

"Además, a pesar de que no dejan de ser niños, sufren cierta estigmatización por mitos erróneos o simplemente porque en Canarias la figura del enterado se ve fatal", recuerda Carmen Hernández, integrante del GTISD y del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación.

Los niños con altas capacidades exigen una atención muy especial y muestran una curiosidad muy alta, así que los porqués aparecen muy pronto. "No resulta extraño que un niño de cuatro años se suba al coche y sorprenda a su madre con una pregunta como ¿por qué empezó el universo?", indica.

El GTISD está formado por dos profesoras universitarias de Psicología y seis licenciados, al que ocasionalmente se suma algún estudiante. Este equipo trata de estudiar y mejorar el grado de adaptación personal, familiar, educativa y social de las personas con altas capacidades intelectuales. De momento han trabajado con 20 familias, pero la falta de ayudas y de apoyo institucional impide que amplíen el número de atenciones.

Este año desarrollan la tercera edición del Programa Integral para Altas Capacidades, cuyos objetivos son contribuir al desarrollo integral de los niños; mejorar sus relaciones interpersonales, y ofrecerles nuevas estrategias de aprendizaje. Además, trabajan con los padres para que adquieran habilidades que mejoren la formación y educación de sus hijos.

Las sesiones de este programa preventivo se desarrollan dos veces al mes, "para evitar sobrecargar a los niños". Semanalmente también se le plantean juegos y retos que estimulen su desarrollo intelectual a través de internet (www.gtisd.net).

Este proyecto sin apoyo público continúa gracias al esfuerzo y la dedicación de unos profesionales que luchan contra una sociedad que, incomprensiblemente, todavía olvida a sus futuros genios.