"Soy maniáticamente escrupulosa con la separación del papel, el vidrio y la materia orgánica, aunque por mi forma de vida produzco muy pocos residuos orgánicos. No recupero todos los envases que quisiera porque faltan contenedores en mi pueblo (Puerto de la Cruz)". Así de concienciada con el reciclaje y la selección de residuos se muestra la viceconsejera de Medio Ambiente, Milagros Luis Brito, y no podría ser menos, pues ha sido la gran impulsora de que en Canarias las instituciones locales empiecen a tomarse en serio la recogida selectiva de residuos. "Hemos empezado muy tarde. La Ley de Residuos de Canarias dice que a 1 de enero de 2001 todos los municipios mayores de 5.000 habitantes están obligados a tener implantada la recogida selectiva de residuos. En febrero de ese año, cuando entré en la Viceconsejería, no había uno sólo en la isla de Tenerife. En 2002 fue la estampida, pero ahora estoy satisfecha, no tanto de los porcentajes de recogida como de los niveles de implantación", señaló.