EFE, Caracas
El titular de la Contraloría General de Venezuela, Clodosbaldo Russián, prometió ayer "ejercer control" sobre el gasto de los 5.000 millones de dólares de la Reserva Monetaria Internacional (RMI) del país que utilizaría el Gobierno.
La aprobación de un polémico proyecto legislativo que permitirá al Ejecutivo disponer de ese monto se produjo el martes entre insultos de diputados chavistas y opositores. El proyecto de Reforma Parcial de la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV) deberá ser sometido próximamente a una segunda discusión parlamentaria para su aprobación definitiva.
La mayoría parlamentaria oficialista aprobó el proyecto en medio de una airada protesta de la oposición, que alertó de la falta de estudios sobre el impacto que tendrá la reforma en un eventual "debilitamiento" de la moneda nacional y sus consecuencias inflacionarias.
Chávez ha reclamado celeridad parlamentaria para invertir en planes de desarrollo productivo lo que llama "excedente" de la RMI.
Según Chávez, el actual nivel de la RMI "es muy alto", por encima de los 28.300 millones de dólares, pero no ha aludido a cálculos opositores de que el dinero circulante perderá al menos un 20 por ciento de su respaldo en divisas.
"Ejerceremos control sobre el gasto, como lo hacemos sobre el presupuesto en su conjunto y de todo el ingreso de la República", dijo Russián y opinó que lo aprobado por los diputados "pareciera ser lo más conveniente".
Agregó que "muchos países funcionan en base a la presión tributaria" para financiar su desarrollo, en cambio "Venezuela cuenta además con el ingreso por concepto del petróleo" y no se justifica que "ese excedente de divisas esté colocado en bancos extranjeros".
El anhelo de Chávez fue hasta hace poco combatido por el autónomo BCV, argumentando que tal como está la ley se prohíbe atender el gasto público con montos de la RMI.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD