E.C., S/C de Tenerife
La iniciativa legislativa popular que pretendía que el Parlamento declare el litoral de Granadilla como reserva natural fue rechazada ayer en la Cámara con los votos de CC y PP que, siguiendo el criterio marcado por el Gobierno, se opusieron a la toma en consideración de la propuesta y a su debate parlamentario, a pesar de que venía avalada por más de 56.000 firmas de ciudadanos, y de que tanto los promotores como PSC y PIL demandaron a nacionalistas y populares que no se negaran al menos a discutir el asunto, aunque luego rechazaran su aprobación.
En medio de un ambiente caldeado por meses de polémica, por las recientes movilizaciones ciudadanas y por la tensión que ya el miércoles por la tarde se vivió en la Cámara con este asunto, el ex alcalde de Vilaflor, José Luis Fumero, fue el encargado de presentar ante el pleno del Parlamento la iniciativa. Su intervención insistió en los argumentos jurídicos, ambientales y sociales que justifican la declaración, pero sobre todo se centró en hacer un llamamiento a los diputados para que cumplan la exigencia democrática de contar con los ciudadanos: "Si ustedes no tomaran en consideración esta iniciativa, ignorando la voluntad de las más de 56.000 personas que la apoyaron, existe el riesgo de que se produzca, o se acreciente, una fractura social entre los políticos y sectores amplios de la ciudadanía", dijo.
Fumero recordó que está ha sido la iniciativa con más respaldo ciudadano en la historia del Parlamento, y que su propósito es "salvar la destrucción inútil e irreversible de una zona del Sur de Tenerife que guarda importantes valores naturales".
Los argumentos de los proponentes fueron recogidos por PIL y PSC, que apoyaron la toma en consideración de la propuesta. El socialista Santiago Pérez recordó durante su intervención fragmentos del discurso de investidura del presidente del Gobierno, Adán Martín, en los que hablaba de la sostenibilidad y la protección del territorio, y la contrastó con la posición actual del Ejecutivo contraria a admitir la iniciativa para, en su opinión, evitar el polémico debate del Puerto de Granadilla.
Ninguno de los argumentos, sin embargo, logró que nacionalistas y populares cambiaran de opinión. La presidenta del PP tinerfeño, Cristina Tavío, recordó que la iniciativa trata de bloquear la construcción del nuevo Puerto, infraestructura que su partido considera trascendental para el progreso de Tenerife. De hecho, recordó que hasta ahora nadie se había acordado de proteger esa zona de Granadilla, a la vez que criticó el "fundamentalismo disfrazado de ecologismo y progresismo" de los que piden "un regreso al siglo XVIII".
Tavío se basó en el informe en contra del Gobierno para argumentar su posición, lo mismo que hizo la nacionalista Flora Marrero, que además recordó que si la iniciativa viene con 56.000 firmas, CC obtuvo en las elecciones 175.000 votos en Tenerife. "Creemos en lo que decimos y tenemos un proyecto político para esta tierra", señaló, para recordar a continuación que el Gobierno tomó una decisión en relación al Puerto, y debe ser firme en mantenerla.
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