Santa Cruz de Tenerife

La larga sombra del Palmétum

El futuro del Palmétum sigue siendo incierto. Desde su instalación en 1996 hasta hoy continúa cerrado para el público, aunque ha sido visitado y alabado por biólogos de todo el mundo. Concebido como un parque temático de palmeras, tras el parón de 1999 carece de la mínima infraestructura para su apertura.
KAREN BENCOMO, S/C de Tfe.
13/ene/05 0:48 AM
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En el ya lejano año de 1996 nacía un nuevo espacio verde, el Palmétum, sobre un viejo vertedero abandonado al borde del mar, muy cerca del centro de la ciudad y dentro del Parque Marítimo César Manrique. Hoy, en 2005, muy poco se ha hecho para convertirlo en el gran jardín de palmeras de Europa que aspira a llegar a ser.

El parón del año 1999 redujo el Palmétum a objeto de la curiosidad de los biólogos, que llegan desde todo el mundo para comprobar el crecimiento asombroso de las especies vegetales y el abandono del recinto, falto de una potente inversión en infraestructuras para cumplir sus objetivos de ofrecer un paisaje único al público.

La Unión Europea y el ayuntamiento quisieron financiar el nacimiento de un espacio que fuera, a la vez, el mayor parque público de la ciudad y su jardín botánico. Tras varios años, el Palmétum se fue convirtiendo en un magnífico experimento de aclimatación, pero el proyecto, aún inacabado, fue paralizado. Así, desde 1999 se encuentra cerrado y en estado de semiabandono, con un mínimo mantenimiento de las palmeras.

El objetivo del proyecto era transformar un viejo e inmenso terraplén de basura en un "paraíso" con una gran colección de palmeras en el lugar de Europa donde más especies de esta familia pueden crecer al aire libre. Por otra parte, se pretendía dotar a la capital de una nueva institución dedicada a la ciencia y la divulgación.

La ejecución empezó bajo la dirección agronómica de Manuel Caballero, científico canario y un enamorado de las palmeras. Las excavadoras dieron una nueva forma a la montaña y extendieron una capa de suelo de buena calidad por casi toda la superficie de la loma. Se construyeron las primeras estructuras y se excavaron lagos y arroyos. Mientras se completaba la instalación del sistema de desgasificación empezaron a llegar muchos especímenes adultos. Algunos se adquirieron en viveros locales y otros fueron importados desde Cuba, Florida, y Sudamérica. Instituciones de todo el planeta contribuyeron con envíos de semillas raras. Los últimos inventarios, que datan de enero de 2000, indican que contaba con unas 400 especies de palmeras representadas por unos 5.000 individuos. El año pasado, con el agotamiento de los presupuestos, se perdieron exquisiteces tropicales como Verschaffeeltia, Marojejya y Roscheria, que ya se había conseguido aclimatar. Hoy el número de especies ha bajado sensiblemente, estimándose en unas 250.

En 1998 fue clasificado como la quinta colección abierta al público más grande del mundo y destacó por tener seis especies de palmeras únicas. La parálisis de 1999 "mutiló" esta colección, que con todo sigue conservando un gran interés.

En estos momentos se asiste a un crecimiento espectacular. La mayoría de las especies han sido plantadas en grupos para formar "poblaciones naturales" que recuerden su hábito de crecimiento en estado salvaje. Pero el Palmétum tiene un futuro incierto. Faltan carteles informativos, pavimentos, barandas, bancos y papeleras; es decir, infraestructura. Todavía no se ha ajardinado sino una hectárea de superficie útil y también deberán reformarse varias estructuras de hormigón que acabaron agrietándose por el hundimiento del suelo de la montaña.