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EL DÍA concede sus premios a Antonio Alarcó, Milagros Meneses y Daniel García

El galardón de Periodismo Leoncio Rodríguez recae en el artículo "El legado de los Estévanez: una casona a la sombra de un almendro", y el de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas fue para una serie sobre "La sanidad canaria: pasado, presente y futuro". Los dos fueron concedidos por unanimidad.
EL DÍA, S/C de Tenerife
8/ene/05 21:02 PM
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El joven historiador tinerfeño Daniel García Pulido se alzó ayer con el XXXV Premio de Periodismo Leoncio Rodríguez por su artículo titulado "El legado de los Estévanez: una casona a la sombra de un almendro", publicado en la revista semanal "La Prensa" de EL DÍA el 29 de mayo de 2004.

Este investigador también fue distinguido en 2002 con el Premio de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas.

Por otro lado, el catedrático de Cirugía y diplomado en Dirección y Gerencia Hospitalaria Antonio Alarcó Hernández y la doctora y profesora asociada de Universidad María Milagros Meneses Fernández consiguieron el XXXII Premio de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas por una serie de nueve artículos publicados en EL DÍA bajo el título "La sanidad canaria: pasado, presente y futuro", entre el 15 de agosto y el 17 de octubre de 2004. Los dos galardones de EL DÍA fueron concedidos por unanimidad por el jurado.

Antonio Alarcó, especialista en Cirugía General y en Cirugía del Aparato Digestivo, se mostró muy ilusionado por la obtención del premio Antonio Rumeu de Armas, distinción que comparte con su colaboradora María Milagros Meneses Fernández, quien calificó la concesión del galardón como "un regalo de Reyes".

Alarcó, también doctor en Ciencias de la Información, comentó que la serie de artículos premiados pretendían "reflejar históricamente cómo ha estado la sanidad en Canarias en la preautonomía, en la autonomía y qué futuro tiene".

Desde su punto de vista, la autonomía ha hecho que haya mejorado la sanidad de forma ostensible. "La preocupación por la sanidad cambia radicalmente después de las transferencias, porque se invierte más en sanidad hospitalaria, ya que Madrid en la época de la preautonomía invertía poco dinero en Canarias", peso que recaía entonces en los cabildos, pero con la instauración de la autonomía, "ya tienen un presupuesto asignado", comentó.

Futuro

Alarcó considera que en el futuro tiene que apostarse seriamente por el "cambio de gestión de los recursos y la calidad sanitaria, que son las claves. Esto es un concepto técnico, no político. Los problemas principales son técnicos".

También comentó que una vez definido el marco jurídico y el estado de bienestar se encuentre garantizado "en la Europa a la que pertenecemos, y cuya financiación es pública, se precisa una mejora de la gestión, que se puedan reducir las listas de espera. Tiene que haber libre competencia en la provisión de servicios, con un sistema de acreditación homogénea".

El doctor ahondó en la idea de que en el futuro se debe impulsar un gran cambio en la dirección y establecer nuevos criterios en la gestión de recursos, que es "una apuesta por la calidad sanitaria, ya que vamos a tener un espacio único europeo, con tarjeta sanitaria única. Por eso tenemos que prepararnos para la libre competencia".

Su análisis de la realidad actual de la sanidad en las Islas destaca que ha mejorado, porque ha sido muy importante la cercanía al ciudadano, y se ha realizado un importante esfuerzo por la inversión. "La sanidad en Canarias es de primer orden. Está a nivel de cualquier sistema del mundo, aunque no está exenta de problemas".

Alarcó achacó parte de los problemas existentes en las Islas a que "tenemos más población de la prevista, con lo cual hay que optimizar todos los recursos, y debe haber una conexión clara y precisa entre la asistencia primaria, secundaria y terciaria".

Algunas de las soluciones en Tenerife, según él, pasan por la construcción de los hospitales del Norte y del Sur, además de potenciar su conexión con los universitarios para que "descongestionen a los hospitales de alto nivel de ciertas patologías y disminuyan las listas de espera".

Por último, abogó por una especie de Pacto Político por la Sanidad, para que no influyan los cambios políticos en la gestión y calidad de estos servicios, porque los "recursos son limitados, pero la demanda es ilimitada".

Por su parte, María Milagros Meneses Fernández, que coincidió en todo con Alarcó, apoyó la idea de que hay que introducir mejoras organizativas, de gestión sanitaria y de criterios de calidad, aspectos que "deberían estar ya incorporados desde hace años en la vida cotidiana sanitaria y, sin embargo, estamos con respecto a otras autonomías más avanzadas, como Cataluña, a lustros de distancia".

Con respecto a las carencias, en términos generales, incidió en la necesidad de una buena organización: "No basta con tener infraestructura y grandes presupuestos. La organización tiene que ser muy cuidadosa, y todos los estamentos sanitarios y los profesionales tienen que estar perfectamente coordinados entre sí, además de ser necesario algo así como un Pacto Político por la Sanidad".

Por otro lado, el trabajo de Daniel García Pulido , "El legado de los Estévanez: una casona a la sombra de un almendro", aboga por la conservación de este antiguo inmueble al que están ligados destacados personajes de la historia de Canarias, entre los que se encuentran los Borges Salas, los Estévanez y José Murphy, entre otros.

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Ambos jurados estuvieron compuestos por el catedrático de la Universidad de La Laguna Ramón Trujillo Carreño; el catedrático, escritor y político Juan Manuel García Ramos; la directora del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo Insular de Tenerife, Fidencia Iglesias González; el periodista y escritor, además de colaborador de este rotativo, Andrés Chaves; el periodista, escritor y presidente de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, Eliseo Izquierdo Pérez, que se incorpora como nuevo miembro; el editor y director de EL DÍA , así como presidente de Editorial Leoncio Rodríguez, José Rodríguez Ramírez, que presidió ambos jurados, y Joaquín Catalán Ramos, subdirector de EL DÍA y licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, que actuó como secretario con voz y voto.

José Rodríguez Ramírez se congratuló de "la cantidad de aspirantes a ambos premios sobre los que hemos discernido", destacando la "posición difícil" en que situó a los jueces la calidad de los trabajos presentados, "aunque al final llegamos a una decisión por unanimidad en ambos galardones". Calificó el trabajo de Daniel García de "profundamente evocador", recordando que, cuando se publicó, "iba acompañado de fotografías igualmente emocionantes sobre la familia Estévanez, y del inmueble en sí", el cual, aseguró el director de esta Casa, "hay que conservar como reliquia histórica".

Por lo que respecta al premio Rumeu de Armas, Rodríguez Ramírez señaló que "el extenso trabajo conjunto de Antonio Alarcó y Milagros Meneses, que este rotativo ha publicado en nueve entregas, repasa de modo muy interesante el pasado, el presente y el futuro de la sanidad canaria".

Bien hecha

Ramón Trujillo manifestó, por su parte, que el artículo ganador del Premio Leoncio Rodríguez aborda la tradición de los Estévanez "de forma acertada, periodística y bien hecha". Sobre el "serial de artículos" vencedor del Rumeu de Armas, el catedrático puntualizó que "al tratarse de historia inmediata podría pensarse que no cabe en una categoría de investigación histórica, pero no es menos cierto que hoy día ya existen cátedras de historia actual, cuyo estudio puede ser incluso más difícil al abordar hechos que aún están sucediendo". "Por ello -indicó Trujillo-, y a pesar de tornarse más complicado el análisis, los galardonados han logrado una interesante historia de la medicina en Canarias, muy bien documentada".

Fidencia Iglesias destacó que el trabajo de Alarcó y Meneses "es una investigación que abarca un período tan corto como el de nuestra autonomía, pero que analiza muy acertadamente la precariedad de nuestra sanidad anterior a la asunción de las competencias sanitarias en 1994". El artículo "estudia el período autonómico con sus errores y sus aciertos y, lo más importante, plantea soluciones de futuro", añadió. Del nuevo Premio Leoncio Rodríguez dijo: "Con este trabajo, Daniel García Pulido logra que afloren nuestros aletargados sentimientos de identidad y propone unirnos por proteger la casa de la curva de Gracia, porque es más que un patrimonio inmueble; lo es inmaterial por el espíritu de los personajes que vivieron en ella, desde Murphy o Estévanez hasta Borges Salas". "Hay que proteger este inmueble porque estas personas lucharon con amor y honestidad por nuestra tierra", concluyó Iglesias.

Sobre el Premio Rumeu de Armas, Andrés Chaves destacó que "a pesar de analizar un período corto de investigación sobre la sanidad canaria, los doctores Alarcó y Meneses presentan soluciones al gran problema de este sector, lo que me motivó definitivamente a la hora de votar por su trabajo". En cuanto al artículo sobre el legado de los Estévanez, "creo que la enseñanza que podemos extraer es que estamos muy acostumbrados a abandonar lo que es nuestro, es historia y ha valido la pena", aseguró. "El autor ha hecho hincapié en destacar el recuerdo de la casa, la memoria y la trayectoria de esta familia", dijo el escritor, confesando su "predilección" por dos de sus miembros, Patricio y Nicolás, "este último gobernador civil, ministro, militar y rebelde. Por ello creo que el autor ha hecho bien en realizar este trabajo y nosotros, en premiarlo", concluyó.

Personajes indiscutibles

Juan Manuel García Ramos señaló, sobre la obra de García Pulido, que apuesta por rescatar una casa a la que están ligados personajes indiscutibles de la historia de Canarias: José Murphy, los hermanos Estévanez y los Borges Salas. "Mentes que ofrecieron aportaciones rigurosas y muy originales", en su opinión. Del Premio Rumeu de Armas, el catedrático agregó que sus autores "efectuaron un análisis del paso de la preautonomía a la autonomía, contemplando hechos que son aciertos y otros que parecen errores en la gestión, aportando además soluciones de futuro". "Es un trabajo de la historia más inmediata, pero no por eso deja de ser una recuperación de lo que ha sido la historia en materia sanitaria desde 1994 hasta nuestros días", explicó García Ramos.

Eliseo Izquierdo tildó el artículo ganador del Premio Leoncio Rodríguez como "una oportunísima llamada de atención sobre la situación de una casa realmente importante, que hoy está en una delicada situación y que encierra una parte de nuestra historia". "El artículo ha insistido en dos facetas: dar a conocer cómo está la casa hoy, y que se reclame la pronta recuperación de este vestigio histórico que -en opinión del escritor- tiene que ser salvado y en plazo corto". Tras destacar la labor de quienes están vinculados al inmueble y la juventud del autor galardonado, indicó, a propósito del artículo sobre la sanidad canaria, que se trata de un trabajo serio y muy documentado "que debe servir de reflexión, como crítica ponderada y responsable, y que pone de relieve los problemas que desde la asunción de las competencias en esta materia se han ido sucediendo". "Los autores han mirado a momentos anteriores a las transferencias para ofrecer un panorama lo más completo posible", agregó Eliseo Izquierdo.

Por último, Joaquín Catalán manifestó que Daniel García realizó un trabajo "muy descriptivo y fotográfico, y rico en lenguaje, cuya conclusión es, a la vez, una demanda orientada a mantener el legado de los Estévanez".

Del trabajo de Alarcó y Meneses, el subdirector de EL DÍA dijo que "supone una radiografía de la sanidad en Canarias desde que se transfirieron las competencias, que además analiza los logros y las carencias en el sector que las sucesivas gestiones han puesto de manifiesto".