La plaza de España de Santa Cruz de La Palma se llena durante estas fiestas navideñas de niños que juegan, bailan y se divierten, ya que por las mañanas se instalan allí atracciones hinchables que hacen las delicias de los más pequeños. La plaza parece una gran guardería y los chavales, pese al frío que hay, no paran de brincar y de gritar al ritmo de la música que suena por los altavoces instalados para la ocasión. Los padres también agradecen este respiro porque en la ciudad no hay muchos lugares para que los chavales puedan disfrutar del tiempo libre. Y como broche de oro un puesto de golosinas suministra chucherías a todo el que las compre, claro. Estamos en Navidad y eso se nota en este emblemático espacio, en las calles y en toda la ciudad. El ambiente es totalmente festivo y la gente se echa a la calle para pasear, comprar o para charlar con los amigos. La plaza de España de Santa Cruz de La Palma se ha preñado de ese ambiente y a su decoración navideña hay que sumar los niños que corretean y juegan en ella, y los turistas y vecinos que se sientan en sus bancos a disfrutar de sus encantos o hacer fotografías. Se trata de una transformación pasajera, porque por la tarde la emblemática plaza recobra su calma habitual. Es la magia de la Navidad.