Vivir
CRISTINA PÉREZ SPIESS*

Una nueva moda: vivir estresados


23/nov/04 22:57 PM
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ES LA NUEVA PLAGA del presente siglo y parece estar de moda. Suena bien estar estresado o estresada; la gente lo irradia a los cuatro vientos. Parece que quien está estresado es una persona moderna y trabajadora. Pero, como ocurre en tantas ocasiones, no siempre lo que está de moda está en lo cierto o es sano.

Resulta curioso el hecho de que venimos oyendo el término de estrés desde hace sólo unos pocos años, cuando en realidad fue un término que se introdujo al ámbito de la salud finales de los años 20 y se definió como la respuesta general del organismo ante cualquier estímulo estresor o situación estresante. Lo que está claro es que es algo subjetivo y personal, como por ejemplo, el hablar en público. Para unos será muy estresantes, para otros no.

En general, el estrés se manifiesta a través de ansiedad o irritación; la persona se vuelve excesivamente autocrítica, suele tener olvidos, dificultad para concentrarse, etc. Y esto ocurre a lo largo de tres fases: en la primera se da una reacción de alarma, en la que el cuerpo libera una gran cantidad de hormonas, tales como la adrenalina; en la segunda fase se da un estado de resistencia, en el que el organismo mantiene su equilibrio, aunque sus fuerzas se irán debilitando poco a poco; finalmente, si el estrés persiste, se da el agotamiento, que es cuando el cuerpo y la mente se desequilibran, manifestándose la enfermedad, que puede ser digestiva, de tipo nerviosa, coronaria, etc., o bien aparece un cuadro de fatiga y agotamiento.

Está claro que aunque esté de moda estar estresado y agobiado todo el día, no se trata de un hábito sano. Un poco de estrés puede resultar incluso positivo, pero no así si éste se cronifica. Nuestro ritmo de vida nos obliga a correr más de lo que nos gustaría, pero es necesario saber cuándo hay que frenar, porque nuestra salud depende de ello. Igual que no podemos llevar a un coche todo el tiempo a 6.000 revoluciones por minuto, no podemos someter a nuestro organismo a un estrés continuo, porque eso minará nuestras defensas ante las enfermedades. De ahí que sea de vital importancia equilibrar el descanso, la alimentación, el ejercicio físico, el trabajo y el ocio.

Otro término relacionado con el estrés, que también se oye cada vez más, es el del síndrome de estar quemado (burn-out). Posiblemente se deba a los tiempos tan competitivos que corren, pues surge cuando se ve que todo el esfuerzo que uno hace no sirve para obtener los resultados deseados. Produce, sobre todo, frustración, apatía e, incluso, en casos extremos, el abandono del trabajo. Y es aquí donde justo se da un mayor estrés. De hecho, la Agencia Europea para la Salud y la Higiene en el Trabajo calcula que el 28 % de los trabajadores europeos están afectados por éste en el trabajo.

¿Y qué hacer para superar el estrés? Ante todo, dormir bien, respetando las horas de sueño que necesita el cuerpo. Es curioso, porque al estar estresados, solemos hacer justo lo contrario. Sin embargo, los expertos, cada vez, describen el sueño como el mejor antídoto contra el estrés.

Además, es útil poner en práctica técnicas respiratorias y de relajación, aprender técnicas de afrontamiento de problemas, saber establecer prioridades, romper con el perfeccionismo, etc. El psicólogo puede ayudarnos en esto, aunque hay muchas cosas que uno puede hacer por su cuenta, como dar un paseo al final del día o acariciar a un gato o a un perro (siempre y cuando no se tenga alergia), pues se ha demostrado que acariciarlos hace descender la presión arterial.

Sí es importante, no automedicarse ante situaciones de estrés ni recurrir al alcohol o a otras drogas. Esto tampoco soluciona nada, más bien al contrario. Si vemos que no podemos luchar solos contra el estrés, es mejor pedir ayuda.

Dijo Reinhold Niebuhr: "Señor, dame el coraje para cambiar las cosas que debo; serenidad para aceptar las que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia". Quizás radique aquí el secreto de la vida sin estrés.

* Psicóloga

CRISTINA PÉREZ SPIESS*