Jornada Deportiva
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LA CRÓNICA

El Tenerife es un CAOS

Aunque se pudo adelantar en el marcador en los primeros instantes, el equipo de Moré fue empeorando con el paso de los minutos, encajó un gol absurdo y terminó dando una sensación de impotencia total.
7/nov/04 20:10
Compartir
Edición impresa .

J. J. RAMOS, Tarragona

El Nástic de Tarragona, un recién ascendido con recursos limitados, puso de manifiesto las carencias de un Tenerife que tiene para mucho más, pero que no lo demuestra sobre el terreno de juego. De partida, la puesta en escena planteada por Pepe Moré resultaba extraña. Keko y La Paglia ocupaban plaza en el banquillo y el dúo Gavilán-Limones improvisaban en posiciones poco naturales. Aún así, todo pudo cambiar si la vaselina de Cristo Marrero desde la banda izquierda entra en lugar de marcharse demasiado cruzado a la izquierda de la portería de Valencia. Corría el primer minuto de encuentro y se apresuraron los locales a devolver el susto. Fue a balón parado en una falta que saca desde la derecha Iván Ania y cabecea Bolo demasiado cruzado (3'). Más cerca estuvo de llegar el 1-0 cuando Alfonso entró solo al remate en un córner y su testarazo fue directamente a la posición que tapaba Kelemen. El portero eslovaco tuvo que intervenir de nuevo en un saque de esquina posterior (17') que a punto estuvo de colarse por su escuadra derecha.

Antes, los blanquiazules volvieron a contragolpear con cierto peligro en dos jugadas que culminaron Cristo y Limones (14 y 15'). Ni los de Sampedro ni los de Moré estuvieron demasiado afortunados en la defensa del juego aéreo. Así, Jesús cabeceó solo una falta sacada por Fagiani (25'), pero lo hizo a las manos de Valencia. Y Torres hace lo mismo tras un buen centro de Codina. Hasta entonces no era mal partido, aunque el Tenerife estaba lejos de controlar el encuentro. Tampoco quería. Pese a ser el teórico candidato al ascenso, salió a contragolpear y entregó el mando a su adversario. En el minuto 28 todo cambió. Un pase desde la banda izquierda de Ania que debió saldarse sin consecuencias se convirtió en el único gol de la contienda. Un calamitoso César Belli no acierta a despejar e Ibón Begoña no desaprovecha el regalo batiendo a Kelemen desde cerca.

A partir de ahí, el conjunto insular se fue cayendo. Todavía tuvo tiempo de perdonar el empate. Fue Gavilán en el 33 el que no acertó. La primera parte echó el cierre con un remate ajustado al palo de Cristo tras centro de Hidalgo desde la derecha. La sensación era que, a poco que el Tenerife tocara con sentido el esférico, podía desequilibrar la balanza a su favor. Quizá por eso La Paglia salió a calentar y el técnico tinerfeñista le incluyó desde la reanudación. El sacrificado, de manera incomprensible, fue Vitolo, que no estaba peor que el resto.

De repente, Limones pasó a la posición de segundo punta y Gavilán recuperó la banda izquierda. De poco sirvió. El primer tiro a puerta del representativo no llegó hasta el minuto 33.

Hasta entonces, los tarraconenses tuvieron la oportunidad de sentenciar en dos errores de Belli. Una mala entrega del brasileño propició una acertadísima intervención de Kelemen a tiro de Diego Torres (61'), y una mala cobertura suya también permitió culminar sin éxito un contraataque al Nástic. Ese último error del central visitante colmó la paciencia de su entrenador, que lo sustituyó dando entrada a Keko. Poco pudo hacer el ariete catalán, igual que las otras dos aportaciones del banquillo. Sólo se sumaron al desorden, a la impotencia, a la lucha con el corazón, pero sin cabeza.

La peor imagen.- Y eso fue el Tenerife de ahí al final. Tan caótico como su dibujo táctico. Tras la entrada de Keko y Raúl Martín, defendió con tres (Moya, Corona y Fagiani), situó a Jesús escoltado por Antonio y La Paglia, Raúl a la derecha, Gavilán en la banda zurda y la dupla Cristo-Keko arriba. Es decir, acumuló hombres por delante del balón sin que ello se tradujera en mayor presencia ofensiva o la creación de ocasiones claras de gol. El balance no pudo ser más desesperanzador: dos disparos a puerta (Raúl Martín en el 78' y Gavilán en el 89'). En ningún momento pareció que el empate podía llegar. Ni por accidente. Y eso que su rival se fue metiendo cada vez más atrás buscando con desespero el final del choque para asegurarse tres puntos que le sacaran de las posiciones de descenso. En Pontevedra la mala suerte, en Jerez y Lleida el árbitro... ¿y ayer qué? Ayer quedó patente que algo hay que hacer para que el proyecto 04-05 del CD Tenerife SAD, con plantilla para mucho más, no naufrague cuando ni siquiera se ha llegado a completar el primer tercio de campeonato. Los síntomas no engañaban. Las excusas, sí.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Jornada Deportiva

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: