Respuesta a Superconfidencial
Estimado Andrés Chaves:
Me alegra mucho la devoción que tenías por Caracas, esa gran ciudad que me vio nacer y crecer, y la que en su momento acogió y recibió a muchos canarios que buscaban y necesitaban otro modo de supervivencia y/o subsistencia, escapar de la deprimida situación que se vivía en España y en toda Europa, y que si tuvieron la fortuna de conseguir Eldorado, por lo cual muchos pudieron trasladar esos beneficios conseguidos con sacrificio y perseverancia de vuelta a su tierra natal, pero por otra parte los que no corrieron con la misma suerte, siguen en Venezuela con sus logros y con la ayuda que tiene a bien darles el Gobierno de España. En nuestro caso y como el de muchos otros. No hemos venido a España específicamente a Canarias en busca de Eldorado, sino huyendo de aquel gran país (la octava isla) gracias a la creciente y desgarrante inseguridad social, el alto índice de desempleo, la desbordante inflación (alto costo de la vida), la total anarquía con que se dirige al país y otras razones no menos importantes.
Te propongo que en vez de ir cinco veces en un mismo año te quedes un año ininterrumpido pero no como invitado del presidente Chávez ni de sus subalternos, sino como un ciudadano común para que puedas apreciar que todo lo que brilla no es oro, y lo que significa torear en vez de ver al toro desde la barrera.
Jamás Venezuela había conocido un mandatario más corrupto que el actual, y eso que todos los que han sido elegidos democráticamente fueron corruptos. El presidente Hugo Rafael Chávez Frías ha sido el único al que se le han dado todas las armas y eliminado todos los escollos legales para que gobernara sin obstáculos y lamentablemente nos salió el tiro por la culata.
En los últimos cinco años el precio del barril de petróleo ha sufrido una escalada incontrolada, jamás habían ingresado y despilfarrado tanto dinero como en este último quinquenio ¿Y qué? ese superavit nunca llegará a beneficiar a ese noble pueblo, por no existir ninguna política económica ni social, mientras que el único pensamiento de los que están por ahora en esa Casona de grandes jardines y porche de mosaicos blancos y negros es el del slogan de ¡allá tú! a la buchaca.
Alessandro Grasso
alessmary_gdn@hotmail.com
Paradores
El pasado 30 de septiembre (página 8) publicaron en su periódico una carta rubricada por Julio I. Laespada, bajo el título "Reservas en la red de Paradores de España". En ella, el autor protestaba porque se le habían cargado a su tarjeta de crédito varias noches de estancia que había reservado en algunos paradores de la península, a través de nuestra página en Internet (www.parador.es). Ello, pese a que en ningún momento, según asegura, se le había anticipado el cobro de estos importes.
Desde Paradores, sin ánimo de abrir una confrontación sino simplemente de informar verazmente a los lectores de su periódico, debemos calificar de inciertas las acusaciones del señor Laespada. Nuestra página web, tal y como tienen la oportunidad de comprobar sus lectores en cualquier momento, no permite realizar reserva alguna sin que los usuarios conozcan las condiciones que implica dicha reserva. El cliente tiene que "aceptar" estas normas antes de terminar la operación y éstas no vienen especificadas precisamente en letra pequeña. Sólo hay que leer. Nuestras condiciones indican con total claridad que la reserva on line implica el cobro automático de una noche en el Parador que se reserva, independientemente de las noches que se soliciten. Es decir, si una persona pide quince días de estancia en un mismo parador, se le retiene el importe de una noche, pero si esos quince días los reparte en tres Paradores distintos, se le cobran tres noches.
Es cierto que al señor Laespada se le cobraron 6 euros en concepto de gastos por cada noche anulada que había adelantado con su tarjeta de crédito. Lógicamente, Paradores no pretende obtener un beneficio con las cancelaciones, sino simplemente cubrir gastos. Y esa cantidad es la que hay que abonar a la entidad bancaria correspondiente por las transacciones que implica el cobro y la devolución.
Internet, que es un método muy práctico, visual y eficaz, no es la única forma de hacer reservas. También se puede llamar a nuestra central por vía telefónica (915166666), averiguar la disponibilidad de los distintos paradores sin coste alguno y efectuar reservas en condiciones distintas. En Internet, por un procedimiento de seguridad, todas las empresas, ya sean públicas o privadas, funcionan del mismo modo y no es posible reservar un coche de alquiler, un billete de avión o una plaza hotelera sin cobrar al menos una parte por anticipado. De esta forma se evita el bloqueo de plazas que luego no se utilizan, con la consiguiente pérdida para la empresa y con el agravante de anonimidad que permite Internet.
Un afectuoso saludo para la redacción de su periódico y para sus lectores.
Xescu Prats
Esclavos del sistema...
Hoy he salido a la calle, he observado a los ciudadanos de esta capital y he descubierto que tras la supuesta libertad en la que creemos convivir, tras todo lo que nos ofrece este sistema, esta época, en realidad seguimos siendo esclavos...
La inestabilidad en los trabajos, los sueldos tan bajos, la pirámide social en la que unos están arriba y otros abajo, el abuso de poder, la extorsión y la falta de interés por mejorar las cosas y la vida aquí... hace que sigamos siendo esclavos...
¿Cómo salir de este círculo vicioso? ¿Cómo cambiar todo para que las cosas sean diferentes?
La vida es un don precioso y este sistema capitalista tan sólo beneficia a quienes han alcanzado el poder social y económico... unos pocos en comparación con los millones y millones de personas que viven -en el mejor de los casos- al día...
Tomás Morilla Massieu
Teror (Gran Canaria)
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