Santa Cruz de Tenerife

"El abordaje de la muerte debería ser una asignatura transversal en las aulas"

Alfonso García Hernández, director del Máster en Tanatología que organiza la Fundación Empresa Universidad de La Laguna, defiende la incorporación del tema en la familia y la escuela como "algo normal". Recuerda que, tras el 11-M, profesores y padres pedían información sobre cómo hablar de ello.
IOSUNE NIETO, Tenerife
30/sep/04 21:10 PM
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"Hoy por hoy, la escuela y la familia son la mayor fuente de enseñanza y tienen que tener vías para incorporar algo tan normal como es que alguien fallezca", defiende Alfonso García Hernández, director del único máster en Tanatología (estudio de la muerte) existente en el mundo, y que, organizado por la Fundación Empresa-Universidad de La Laguna, dará comienzo en noviembre.

García Hernández es un firme partidario del abordaje de la muerte en la escuela, ya desde los primeros años de vida, cuando los pequeños se plantean esta cuestión y en la familia -"a los siete u ocho años de edad un niño es capaz de comprender la realidad de la muerte"-, algo que podría tener su semejanza en lo que se ha hecho con la sexualidad.

Para el profesor titular del Departamento de Enfermería de la ULL, a los niños se les debe hablar con claridad de la muerte, "porque todos tenemos un concepto, sea el que sea, y es posible que ellos mismos hablen de que esa persona se ha ido al cielo, porque no es sólo lo que nosotros le inculquemos, sino lo que oyen en otros ámbitos".

En su opinión, los niños hacen preguntas sobre la muerte que se deben ir respondiendo y no hacerlo es rehuir el problema. No obstante, admitió que "a veces los niños hacen las preguntas en el peor momento, poniéndose en la tesitura de un hijo que pregunta a su madre por su padre fallecido o que le dice que lo echa de menos. Eso puede hacer que la madre se derrumbe, pero el niño debe saber que su padre ha muerto y que no va a volver".

Alfonso García cita como prueba lo que ocurrió a raíz de los atentados del 11-M en Madrid, cuando los colegios y los padres se preguntaban cómo hablarles de la muerte a sus alumnos e hijos.

En su argumentación favorable al abordaje de este tema en las aulas, García considera que debería ser una asignatura "transversal", hoy inexistente en la enseñanza Primaria y Secundaria en España, mientras que la información sobre la muerte -cuestiona- la vienen ofreciendo "los medios de comunicación, sin ningún control".

En este sentido, explicó que la televisión y la prensa ofrecen imágenes de muerte, relacionándola con todo lo malo que pasa en el mundo y planteó que la cuestión de las audiencias hace que se la presente como un espectáculo.

Comentó, así, el distinto tratamiento que se dio a los fallecidos del atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, frente a las habituales y cruentas imágenes que de las muertes en Irak se ofrecen a diario, lo que, a su juicio, los convierte "en muertos de distinta categoría".

Volviendo al abordaje de la muerte en las escuelas, Alfonso García Hernández aseguró que los profesionales en distintas materias, como psicólogos, enfermeros o pedagogos, que son los que habitualmente se inscriben en el máster de Tanatología que dirige, suelen a su vez "crear círculos de trabajo o estudios en los diferentes niveles educativos para ver qué materiales se pueden emplear". En España, agregó, "ya empiezan a aparecer guías educativas en torno a las pérdidas y la muerte".

En todo caso, reiteró que "se habla poco de ella y se evita mucho, y "ése es el gran problema". Cuando algo se evita, estamos diciendo que no nos compete y si algo nos compete es la muerte, la nuestra y la de los demás". No obstante, apostilló que "cada vez se va a normalizando más y hay gente que cuando tiene dudas acude a expertos para hacerles sus preguntas".

Acerca de la exhumación de los mal identificados cadáveres de las víctimas del Yakolev que se estrelló en Turquía, el experto se mostró conforme con ello, si lo piden los familiares, para volver a identificar los restos. "Porque cuando alguien fallece en un accidente es muy importante que se dé la oportunidad al ser querido de ver el cadáver si así lo decide. Los dolientes tienen todo el derecho a saber que aquellos restos son los de su familiar, les ayuda a resimbolizar al ser querido y es importante para el desarrollo del duelo".

El duelo

Sobre este último, subrayó que el más difícil de afrontar es el del cónyuge y el de los hijos, "pero no sólo por la mayor dificultad de sobrellevar una muerte para la que no estamos preparados, sino por la falta de apoyo que se presta socialmente". Explicó que "a los padres que han perdido un hijo, que, por cierto, tienen un índice mayor de separación por la dificultad de hablar entre la pareja de la situación, los tratamos como cuando alguien pierde un miembro. Nadie lo toca ni se lo nombra. Entonces hacemos que se sientan más solos porque nadie se refiere a ello". Precisamente, el duelo en el seno de la familia es un abordaje nuevo.

"El duelo se trataba de una manera más pasiva del doliente y, además, era individual, mientras que en la actualidad se empieza a trabajar también desde el punto de vista familiar. Es una visión más constructivista. El individuo es el que tiene la fortaleza, el que tiene la decisión, el que sabe lo que ha perdido y el que tiene que crear nuevos significados", aclaró.

"Esas maneras -añade- no sólo las tienen que conocer los profesionales de la salud, sino también los psicólogos, las personas que prestan asistencia e, incluso, puesto que las pérdidas nos van a pasar a todos, debería ser algo normal. Consideró que las personas que ahora se están formando, algunas pertenecientes a la Sociedad Española de Tanatología, a medida que vayan introduciendo esa información, verá la vida como algo finito y que podemos mejorar al entender que, si vamos a estar aquí un determinado tiempo, por qué no lo hacerlo de una manera más adecuada".