JORNADA, S/C de Tenerife
Juan Eduardo González es uno de los luchadores más prometedores del juvenil Tegueste Cemex Teide, pero una lesión grave para su edad le ha truncado la temporada 2004-05. Sufre rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, que le obliga a pasar por el quirófano cuanto antes mejor.
Con 17 años, 122 kilos de peso y 194 centímetros de estatura Juan Eduardo González permanecerá inactivo durante los próximos seis meses, como mínimo. Su lesión es similar a la que padeció el vallero Eliecer Gutiérrez. Ayer acudió a consulta. Volvió a ver los resultados de la resonancia y recibió explicaciones técnicas del equipo que lo va a intervenir en breve en la Clínica La Colina.
El luchador teguestero sitúa el origen de la lesión en el pasado mes de enero. Recuerda que se lastimó en el transcurso de un encuentro contra el Rosario. Luego empezó a vivir un auténtico calvario. Notaba que la rodilla le cedía en los entrenamientos. Al principio pensaba que el desplazamiento de la articulación se debía a un daño en el menisco. Pero un buen día, bastante tiempo después y en el Arafo, tuvo otra recaída importante.
Así todo, continuó en activo. Aunque ahora, Juan Eduardo lamenta tanta cabezonería, porque después del descanso estival intentó volver como si nada hubiera pasado. Estaba aliviado y pensaba que el trabajo de fortalecimiento muscular que hizo en el verano iba a ser suficiente. Pero durante el calentamiento del primer entreno se rompió. Anda a cambio de soportar mucho dolor.
Sólo necesita el visto bueno de la mutualidad para ponerse en las manos del doctor Pais y el equipo de éste. El precio de la intervención lleva implícito el adiós al Torneo Pancho Camurria de selecciones juveniles y a todos los compromisos importantes que afrontará el Tegueste Cemex Teide, tanto en Categoría Juvenil, Tercera y Máxima.
Siempre que no sufra ningún contratiempo, el periodo estimado para la recuperación de Juan Eduardo no será inferior a seis meses. El luchador ya se ha hecho a la idea, pero su esfuerzo le ha costado. "Al principio se me saltaron las lágrimas. Lloré de impotencia", contó el luchador en un arrebato de sinceridad que le honra. En estos momentos de tristeza ha encontrado apoyo en compañeros que vivieron la experiencia. Ha hablado con Jonay Palazón. Éste le explicó el proceso y le dio consignas para una rehabilitación que es sacrificada.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD