J. D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
El local de la asociación de vecinos 7 Islas acogió ayer la esperada explicación de las previsiones del Plan General de Ordenación para el barrio del Suroeste. Políticos y técnicos municipales, acompañados de algunos otros cargos, "se enfrentaron" a un auditorio de unas cien personas, en su mayoría vecinos del barrio, que fueron llegando poco a poco. La tensión, al principio, pero también el diálogo y el respeto, marcaron la cita.
Los visitantes, esperados hace tiempo en El Sobradillo, estuvieron a punto de marcharse sin hablar, al considerar ofensivas unas pancartas en las que se tachaba a los concejales y al alcalde de especuladores. Tras unos minutos de tensión, se impuso la cordura y pudo comenzar la reunión.
Manuel Parejo, edil de Urbanismo; Ilda López, de Participación Ciudadana; José Domínguez Pastor, de Infraestructura y Obras, e Hilario Rodríguez, concejal de zona, fueron los representantes municipales, junto a uno de los técnicos que ha intervenido en la redacción del PGO, Fermín García, y el asesor jurídico de Gerencia de Urbanismo, Jesús Villodre.
Hilario Rodríguez abrió el turno de palabra para explicar que en una reunión anterior, la del lunes, con ediles del PNC, se le había llamado "mentiroso. Aquí está el acuerdo del Pleno que demuestra que la aprobación inicial del Plan fue unánime por parte de los grupos con representación municipal".
Fermín García realizó una exposición sucinta de lo que el PGO prevé para El Sobradillo y, posteriormente, los vecinos realizaron distintas preguntas, casi todas referidas al ámbito de sus intereses particulares y, en su mayoría, desde la condición de afectados. Parejo e Hilario Rodríguez estuvieron al "quite" en todo momento para responder a las cuestiones.
Las claves
La sombra del Polígono
El recuerdo de las expropiaciones vividas durante el proceso que en su día derivó en la creación del Polígono de El Rosario marcó las intervenciones. Desde la mesa se respondió apelando al sentido general del Plan para "mejorar la calidad de vida de la zona y las dotaciones". En este sentido, la gente dijo no fiarse de esos supuestos servicios que nunca han tenido, a lo que el técnico respondió que no era su competencia. Hubo explicaciones concretas sobre unidades de actuación, definición de número de plantas para edificar o de suelo no urbanizable y rústico, aunque el sentir general fue de oposición al Plan. De hecho, uno de los asistentes lo preguntó en voz alta y la mayoría coreó un "no", por lo cual esta persona abandonó la sala. Otro vecino dijo, ante la oposición general, que "los parques eran sólo el solaz para los drogadictos", pero es evidente que a casi todos les pudo el corazón más que la cabeza porque piensan que va a cambiar su forma de vida. Casi todos insistieron en aspectos como que "La Gallega también es El Sobradillo", a lo que Fermín García explicó que se trata de una división no administrativa, sino para la reordenación a través de "áreas homogéneas urbanas".
La intervención de Juan Daniel Marrero, de la Plataforma Vecinal, ahondó en los temas generales: gran rambla que divide el barrio en dos; autopista exterior; planes especiales o zonas logísticas e industriales; Montaña de Talavera y cementerio de Santa Catalina. En este caso, hubo garantías de mantenerlo, ampliarlo y hacer un tanatorio. Los políticos recordaron que cuatro días a la semana los vecinos cuentan con un asesor jurídico y un técnico para ayudarles con las alegaciones que podrán presentar hasta el próximo 17 de octubre.
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