DIGNA MARTÍN, La Palma
"No tenemos previsto abandonar el plátano para dárselo a las multinacionales americanas". Este es el mensaje claro y rotundo que lanzó ayer Eric de Lucy, presidente de los productores de plátanos de Guadalupe y Martinica, durante la visita que realizó a la Isla acompañado de otros miembros del sector de las antillas francesas dedicadas también al cultivo de esta fruta.
La expedición francesa fue invitada por la Asociación de Productores de Plátanos de Canarias, Asprocan, para que conociera la realidad del cultivo en La Palma, y antes de visitar algunas explotaciones plataneras y empaquetados fue recibida por el presidente del Cabildo, José Luis Perestelo, en el Palacio Salazar, encuentro en el que también participaron el presidente de Asprocan, Manuel Lorenzo; el presidente de la APEP, Leopoldo Cólogan, y los portavoces de la oposición en la Institución insular.
De Lucy dijo que si la defensa del plátano es vital para Canarias también lo es para ellos y que "por eso es fundamental que los productores de Guadalupe, Martinica, Madeira y Canarias estemos unidos y alcancemos un acuerdo para hacer frente al duro combate que nos espera en Bruselas, donde hay muchos enemigos de nuestros intereses". Señaló que la ampliación de la Unión Europea a 25 países es problemática porque de los diez nuevos miembros sólo Chipre es un país amigo del plátano y el resto de la banana americana.
El jueves se dará a conocer en Madeira el documento conjunto sobre la tarifa única (arancel que gravará la importación de bananas a partir de 2006) y la ayuda compensatoria que se está negociando entre las cuatro regiones para presentar ante la comisión europea.
Martinica y Guadalupe producen anualmente entre 330.000 y 370.000 toneladas de plátanos (Canarias unas 420.000 toneladas) y da empleo a 10.000 personas, de las que 1.600 son productores. Ambas islas tienen como cultivo principal el plátano, además de la caña de azúcar. Según De Lucy, "el plátano es esencial no sólo para nuestra economía, sino también para nuestra organización social".
En las antillas francesas hay explotaciones de 50, 75 y hasta 100 hectáreas, siendo las pequeñas de 1 a 5 hectáreas, que son las grandes aquí. No hay invernaderos, existe mucha agua y el suelo es fértil. Sin embargo, según Eric de Lucy, los productores canarios trabajan más duro y el rendimiento por hectárea es tan bueno o incluso mejor aquí que en las antillas. "Es un ejemplo para el mundo lo que hace Canarias con la producción", señaló.
Para el presidente de Asprocan, Manuel Lorenzo, es muy importante que los representantes de Martinica y Guadalupe conozcan la realidad de nuestro cultivo porque "nos encontramos en un momento crucial y aquí dependemos del plátano. Le hemos explicado claramente que cuando el precio baja, las ventas en los comercios caen y que cuando llueve los establecimientos se llenan".
Lorenzo confió en que se pueda remitir a la comisión un documento consensuado sobre la tarifa única y el cálculo de la ayuda compensatoria, pues está en juego la pervivencia de este sector.
El presidente de la APEP, (Asociación de productores europeos de plátanos), Leopoldo Cólogan, apeló a la unidad de los productores de Canarias, Guadalupe, Martinica y Madeira y de los respectivos gobiernos porque "estamos en malas condiciones en la UE, ya que las últimas propuestas hablan de poner un arancel muy bajo para la entrada de la banana americana y si eso se produce supondría el principio del fin del cultivo en las cuatro regiones".
La defensa del sector es lo que prometió el presidente del Cabildo insular palmero, José Luis Perestelo, que destacó el papel clave que representa el plátano para La Palma. En la misma línea se manifestaron los portavoces del PP y el PSOE. Además, este último garantizó el apoyo incondicional del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al sector platanero canario.
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