QUÉ DECEPCIÓN. Algunos de nuestros políticos vuelven a demostrar que no van muy en serio cuando hablan y, sobre todo, cuando prometen.
Teresa Cruz, consejera del Grupo Socialista del Cabildo de Tenerife, denunciaba ayer la eliminación de 25 millones de euros que el equipo de gobierno, de Coalición Canaria, había comprometido con cargo al ejercicio de 2004 para construir instalaciones deportivas.
En concreto, se refiere a la pista de atletismo del campus central de la Universidad de La Laguna, al que pensaba destinar 204.621 euros y, según cuenta, "dedica de forma simbólica sólo cinco euros". También cita al centro de gimnasia de San Miguel y al de atletismo de Tíncer, "a los que no se les ha presupuestado ni un solo euro de los cientos de miles que se habían acordado en 2003", etc.
Ahora que surgen opiniones a favor de crear un consejo propio que regule la profesión periodística y sancione a quienes la ejerzan de forma irresponsable, ¿no hay nada que hacer con los dirigentes que descuidan la palabra dada?
Claro que aparecen mil y una excusas para justificar el motivo de esos cambios, pero ¿tan difícil es hablar sólo si existe seguridad?
A este paso, será noticia cuando cumplan. Tanto como el ejemplar de tigre de Bengala blanco, sin rayas y con los ojos azules que nació hace unas semanas en Alicante. Los especialistas dicen que es un caso excepcional. ¿Igual que encontrar un representante público que haga realidad sus promesas?
Por supuesto, no todos son así, aunque quien acaba pagando es, como siempre, el ciudadano.
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