Jornada Deportiva

Ferrero dijo adiós

El campeón de Roland Garros de 2003 se despidió ayer del torneo tras perder con el ruso Igor Andreev, que se aprovechó de la merma física de su oponente, aunque demostró estar en poder de una gran potencia en sus golpes. El valenciano fue de más a menos por culpa de la conocida lesión intercostal.
COLPISA, París
28/may/04 18:22 PM
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Juan Carlos Ferrero, campeón de Roland Garros 2003, dijo adiós tras perder con el ruso Igor Andreev (77 del mundo), de 20 años, por 6/4, 6/2, 6/3 en dos horas. Curiosamente, los dos tienen relación con Valencia. El español porque ha nacido en esa provincia y el ruso porque estableció en la plaza su cuartel general de entrenamiento en la academia que dirigen José Altur, ahora entrenador del jugador, y Pancho Alvariño.

No habían coincidido nunca en torneos del circuito y en esta primera confrontación el ruso se llevó la palma. La verdad es que se aprovechó de la merma física de Ferrero, pero al mismo tiempo hay que resaltar la extraordinaria potencia de los golpes realizados por Andreev. En cada punto se la jugaba sin reservas. Riesgo al máximo nivel.

A Igor le salió el partido de su vida. Sorprende su brillante actuación si se tiene en cuenta que esta temporada perdió en la primera ronda de ocho torneos. Se ve que su primera comparecencia en Roland Garros quería realzarla como la ocasión se merece y es que también el hecho de verse en la central le animó a jugarse el todo por el todo. El caso es que el partido le salió redondo. Cada uno de sus golpes de derecha seguramente habrá impulsado la palota a más de 300 kilómetros por hora. Mientras Andreev rizó el rizo con su tenis ofensivo, Juan Carlos Ferrero fue de más a menos hasta acabar sin fuerzas.

Volvió a ser infiltrado, le colocaron una faja compresiva, pero no fue suficiente, porque enfrente tenía a un muchacho de 20 años, fuerte como un toro, deseoso de cubrirse de gloria. Igor Andreev, nacido en Moscú el 14 de julio de 1983, apenas tiene historial.

Para Ferrero, con esa complicación intercostal, Roland Garros 2004 pasa a convertirse en el peor de su carrera. No hay que olvidar que fue dos veces semifinalista (2002 y 2001), una vez finalista (2002) y el año pasado campeón. Esta vez se va de París con 21.300 euros, en contraste con los 860.000 que habría podido obtener de repetir su conquista como vencedor.

Ferrero reveló tras el partido que un tirón en el aductor izquierdo durante el tercer set fue como un mazazo. La misma lesión del Open de Australia. "Llevo una mala temporada con todos los problemas físicos. Después de esto me siento decaído. Uno sufre cuando no te salen bien las cosas. En el tercer set sentía impotencia en la pista. Ahora descansaré hasta el lunes, a ver si entonces puedo reanudar los entrenamientos", expresó el de Onteniente, que no conocía a su rival, pese a residir Andreev en Valencia. España se queda sin el mejor.