Santa Cruz de Tenerife
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Uno de los asesinos de Kasshogi dijo que sabía "cómo cortar" en una de las grabaciones leer

Las Moraditas de Taco, paso a paso

Mejorar la entrada al barrio y los accesos interiores, así como habilitar imbornales para los desagües de varias calles son las principales peticiones. Aparte queda el proceso de expropiación de sus terrenos a 80 familias para enlazar, mediante un puente sobre la TF-5, la avenida de Los Príncipes y El Mayorazgo.
J. D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
13/mar/04 6:24 AM
Edición impresa

Las Moraditas se eleva sobre la montaña de Taco como un barrio muy bien delimitado y en cuyo desarrollo ha tenido mucho que ver la emigración desde otras islas, fundamentalmente La Gomera. Mejorar la entrada por la curva que une la autopista TF-5 con la carretera de El Rosario es una de las reivindicaciones fundamentales.

Jaime Alonso Pérez, un hombre vinculado durante mucho tiempo al fútbol a través de su afición al arbitraje, lleva 18 años viviendo en Las Moraditas y uno y medio presidiendo la asociación de vecinos El Buen Pastor.

Precisamente, El Buen Pastor es el patrón del barrio, junto a la Virgen de La Milagrosa, que da nombre a la asociación de la Tercera Edad. La parroquia ocupa la primera planta del local social y las fiestas se suelen celebrar en mayo.

Otro problema importante es que unas 80 familias de la parte baja serán expropiadas para culminar el enlace entre la avenida de Los Príncipes, en Ofra, y el Polígono de El Mayorazgo, a través de un puente, ya culminado, sobre la TF-5. Alonso señaló que "a muchos propietarios ya les han tasado sus viviendas o han cogido su dinero y se han ido a otro sitio. Como presidente no puedo permitir que la gente se marche de aquí y ya hay unos terrenos adquiridos por el ayuntamiento para hacer viviendas de reposición. En total son 80 familias, unas 350 personas. No deben irse porque llevan muchos años y la mayoría no quiere, aunque el resto está en su derecho".

La evolución en este tiempo Alonso Pérez la ve "positiva, aunque ahora vamos a comenzar a trabajar para hacer socios". Recuerda que "a los pocos días de ocupar el cargo, el párroco se quejó de que aparcaban coches en la puerta de la iglesia y no podía entrar para dar misa. Lo comuniqué al ayuntamiento y lo solucionaron pronto colocando cinco pilones de hierro en la acera. Ese fue el principio, al igual que el acondicionamiento de calles tras el 31-M, pero luego no hemos visto otras realidades".

Otra queja muy antigua es la falta de una acera pública que llegue desde Las Moraditas hasta San Luis Gonzaga para aliviar el intenso tráfico en la entrada del barrio y evitar posibles accidentes a los peatones. Jaime Alonso no considera suficientes los pivotes de plástico colocados allí en hilera.

La llegada hace dos meses de una empresa privada de ambulancias para ocupar como garaje un taller en la misma entrada la ha complicado todavía más, y así lo han denunciado los vecinos.

Un asunto a resolver es el del alcantarillado y, en concreto, la "falta de imbornales para desagüe en las calles con más pendiente".

Por último, los aparcamientos. En una zona tan estrecha escasean, pero hay 44 plazas terminadas bajo la plaza desde hace 18 años. Sin embargo, están sin usar por problemas en cuanto al carácter del régimen de alquiler o venta, pues se trataba de concesiones individuales a 100 años para luego volver a ser del ayuntamiento, lo que no aceptaron los vecinos.