JORGE DÁVILA, Tenerife
"El canario sigue teniendo el perfil tan humano que mostró en el año 1983". Con esta frase apostilló Adolfo Prego de Oliver y Tolivar, magistrado del Tribunal Su-premo y vocal del Consejo General del Poder Judicial, una entrevista concedida a este periódico en la que repasó distintos asuntos de actualidad. Violencia doméstica, juicios rápidos, las infraestructuras judiciales del Archipiélago y hasta los supuestos "coqueteos" de ERC con la banda terrorista ETA.
-¿Qué análisis hace respecto a la negativa de Jesús Cardenal a no recurrir la sentencia del Tribunal Supremo que condenó a 11 magistrados del Tribunal Constitucional?
-Yo no voy a entrar a hacer consideraciones sobre lo que decide o no el fiscal general del Estado. Si ha tomado esa decisión es porque se corresponde a Derecho y me alegro mucho de que haya sido así.
-Judicialmente, ¿usted cree que hay que ser más incisivo a la hora de juzgar los casos de violencia en el núcleo familiar?
-La Justicia no tiene que ser más o menos incisiva: la Justicia siempre tiene que ser justa. La violencia doméstica no se ataja presionando a la Justicia, sino que se debe abordar desde varios frentes.
-¿Pero el día a día normalmente viene salpicado por muchos ataques que invitan a una reflexión?
-Ese es un problema grave que está inserto en la violencia general con la que convivimos, es decir, esta sociedad es extremadamente violenta y cada vez lo será más. Los cambios de valores están dentro de la evolución del ser humano, pero se han perdido muchos en poco tiempo. La agresividad que se percibe en un suceso doméstico es la misma que se produce cuando matan a un aficionado de un club de fútbol o cuando a una persona le pegan una puñalada por quitarle una plaza de aparcamiento a otra. Lo que trato de explicar es que en estos momentos existe un germen dañino que no sólo se manifiesta a través de la violencia doméstica.
-Canarias trabaja para la implantación de unas pulseras electrónicas que servirán para controlar a maltratadores y víctimas, ¿cómo valora usted esta medida?
-Esta es una alternativa más para garantizar el cumplimiento de unas medidas cautelares o de separación de personas, pero tiene la misión que tiene, es decir, la de una localización geográfica puntual. Es evidente que no va a hacer la panacea, entre otras cosas porque por muchos medios que se implanten siempre van a resultar escasos a la hora de controlar estos focos de violencia.
-¿Los contactos que se le imputan a ERC con la cúpula de ETA suponen un golpe a la Democracia?
-Ese es un tema puramente polí-tico que excede lo que son las competencias del Consejo General del Poder Judicial. Vivimos bajo unos principios democráticos desde el año 1978 y, por lo tanto, cualquier comportamiento político que trate de alejarse de esa línea es peligroso para el Estado. ERC no ha actuado bien desde un punto de vista constitucional.
Desatasco judicial
Adolfo Prego cree que los juicios rápidos cumplen con el cometido asignado, que no es otro que agilizar las causas que se pueden desbloquear sin tener que acudir a un proceso laborioso.
-¿Hasta dónde hay que evolucionar esta fórmula?
-Habrá que esperar. Por ahora, ha servido para eliminar los tiempos muertos de aquellos procesos judiciales que no exigían una duración tan larga y que estaban taponando la actividad judicial. Los juicios rápidos tienen la eficacia de resolver en poco tiempo aquello a lo que hay que darle muy poco tiempo. Nada más. Es la solución más eficaz para combatir la delincuencia menos compleja.
-La gente asocia el concepto de Justicia con lentitud, ¿los juicios rápidos están cambiado esta idea?
-Los juicios rápidos han matado miles de procesos que estaban en una vía muerta y han agilizado la vida de los juzgados. Está claro que han resuelto una parte del problema, pero no todos los conflictos de la Justicia.
-¿Cuál es la radiografía de la Justicia española en comparación con otros países de la UE?
-La vida judicial en España está mejor de lo que la gente dice y mejor de lo que se suele decir en los medios de comunicación. Tiene defectos como los puede tener el modelo francés o italiano, pero me hace gracia cuando colocan a la Justicia de EEUU como ejemplo. Luego, cuando miras la televisión, ves que hay gente en un corredor de la muerte más de 17 años pendiente de un recurso de apelación.
-¿Está tan politizada la Justicia como, a priori, se puede entender por las referencias periodísticas?
-Yo pienso que la Justicia no está politizada, pero una cuestión diferente es que muchos asuntos que se deben resolver en los tribunales tengan una relevancia política que suele acabar en debates pasionales que están cargados de un análisis político. Eso no significa que los magistrados que deben tratar esas causas estén politizados. Un magistrado está sometido al Derecho y a la ley.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD