Sobre el Carnaval chicharrero
Una indiscutible fama,
en España y extranjero,
ha incorporado en su haber
el Carnaval chicharrero
y que influye, cómo no,
en el turismo de invierno.
Es normal que se celebren
durante el mes de febrero;
si bien mucho tiempo antes
se inicia el "entrenamiento".
Las murgas y las comparsas
afinan sus instrumentos
y las rondallas se suman
al aire carnavalero.
Las aspirantes a reinas
ponen a punto sus nervios,
manteniendo con cuidado
sus trajes semi-secretos.
En fin, todo contribuye
a ese ambiente estupendo;
sin embargo, hay que decir
que hay alguien que pone "peros",
sobre todo los vecinos
de cerca de los festejos.
Sus tímpanos se resienten
aguantando el "tamboreo"
y es por eso muy frecuente
que alguien se vaya lejos,
tomándose en estas fechas
obligado "veraneo"
y es que todo en la vida
nunca puede ser perfecto...
Felipe Juan González García
Hay quien confunde los versos con las berzas
Dicen que verso es forma de expresión
que está sujeto a ritmo y a medida,
que la rima lo mueve y le da vida;
sin estos ingredientes es ramplón.
No diré que esos versos versos son,
ya que esta ley aún no está abolida.
Quien no siga esta norma es "versicida"
y se hace acreedor de paradón.
Quien esto haga comete estolidez.
Ritmo, rima y métrica a la vez.
El verso ha de tener así por fuerza
no saques a relucir tu estulticia,
pues podrían decirte con justicia
que confundes el verso con la berza.
Acerre
Retales carnavaleros
Las rumbas bien se le dan,
al divertidísimo Adán.
La salsa le saca de quicio,
al técnico don Mauricio.
No hay carnavalero como él,
el entusiasta Miguel.
Y las penas pasarán,
en estos días Román.
El Carnaval se despacha,
con los programas de Acha.
Pablito con Manolito,
irán muy disfrazaditos.
Ricardo llama la atención,
dando vueltas con su son.
Gerónimo con su empeño,
él será muy caribeño.
Santa Cruz será una balsa,
todo el mundo a bailar salsa.
Alegría, color y luz,
en homenaje a Celia Cruz.
Chicharrito
Metáfora
Se tiene que sufrir
cuando se ama.
Yo siempre he soportado
mis fracasos.
Ya tengo en la cabeza
algunas canas.
Ya camino por la vida
más despacio.
Se paga por el éxito
y la fama.
Domingo Rodríguez del Rosario
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