EL DÍA, S/C de Tenerife
Félix A. Lam es un fotógrafo profesional que se traslada desde hace 17 años a Santa Cruz de Tenerife para vivir y retratar el Carnaval. Hijo de madre cubana y padre chino, conoció a Celia Cruz, a quien siguió durante años por cuantos conciertos protagonizó en diferentes lugares del mundo. Tal fue su trato con la reina de la salsa que, según Lam, ella lo llamaba cariñosamente "El chinito". Junto a Celia Cruz, también siguió la huella de Tito Puente desde 1979.
-¿Cómo era Celia Cruz?
-Era una persona muy sencilla. Soy el único que entró a su casa y le saqué un reportaje cocinando. Tenía mucha confianza conmigo. Estas imágenes salieron en la prensa de Miami.
-¿Qué destacaría, su faceta artística o su talante humano?
-Como artista me gusta muchísimo, pero como persona era muy especial. Cualquier compañero que fuera a entrevistarla siempre se encontraba con las puertas abiertas. Como cantante, Celia no sólo ofrecía grandes conciertos; le encantaba también acudir a escuelas para presentarse y hablar.
-¿Recuerda alguna anécdota de Celia Cruz?
-Siempre le gustaba estar relajada y cómoda; le encantaban los comentarios divertidos. Eso sí, nunca le gustó hablar de política. A Celia le encantaba que le hicieran fotografías en las que se vieran sus piernas. Recuerdo que una vez en las Bahamas me llamó, se recogió el traje y me pidió que le sacara unas fotos... Daba la casualidad que el sol me impedía tomar esa imagen. No pude guardar una foto así. Celia tenía una cosa curiosa: siempre me llamaba antes de salir al escenario para que le sacara una foto arreglada, antes de que se despeinara, advertía.
-¿Pensó alguna vez en la muerte?
-Sí. La última vez que la vi fue en la entrega del premio con el que la distinguió la revista "Fama", en la que yo colaboro. Se acababa de operar de un tumor en la cabeza. A los dos días ingresó en el hospital.
-A su juicio, ¿quién es la sucesora de Celia Cruz?
-Por el momento, muchas personas han tratado de ser como ella, pero no creo que nadie pueda igualarla. Aunque quieran compararla con otras artistas, no se puede.
-¿Qué recuerdo tenía Celia Cruz de Santa Cruz?
-A mí me decía: Chino, en Santa Cruz me quieren mucho.
-Y a Félix Lam, ¿qué es lo más que le gusta del Carnaval?
-Es una fiesta que se desarrolla con gran tranquilidad, sin que nadie te moleste. Aquí puedes sacar una fotografía a un niño disfrazado sin que te enfrentes a un problema, como sucede en otros lugares. En carnavales, suelo venir en la semana de la gala o en la de la sardina. Este año he venido coincidiendo con la elección de la reina. La primera semana es más tranquila en la calle, pero también hay menos cosas que ver. En la semana de Carnaval se percibe mucho más ambiente. Este año me marcho el lunes.
-¿Qué repercusión tienen sus reportajes fotográficos sobre el Carnaval?
-Colaboro con numerosas publicaciones de Miami, fundamentalmente. Llevo viniendo desde hace 17 años, y no sólo por Carnaval, sino con motivo de otros eventos, como ocurrió cuando se hizo Amanecer Latino o, posteriormente, con el Merengazo, tanto aquí, en Tenerife, como también en La Gomera.
-¿Qué ha cambiado en el Carnaval desde que lo conoció?
-Antes veía más ambiente. El año pasado me pareció que había menos kioscos. Eso sí, la gala sigue igual, siempre mejorando. Cada vez que veo el espectáculo del escenario digo, es fantástico.
-¿Ha estado en el Madison Square Garden?
-Precisamente acabo de estar ahí hace pocos días, coincidiendo con una actuación de Juan Luis Guerra y Gilberto Santarrosa, el hombre de la salsa.
-¿Compararía la gala con el espectáculo del Madison?
-No se puede comparar. Son diferentes estilos. La gente latina es muy alegre, le gusta bailar, pero no se puede comparar. Allá se reúnen cuatro y hay peleas. Toman dos tragos, y no veas; aquí la gente, en igual circunstancia, no se enfada. Prefiero el Carnaval a los shows del Madison. En mi tierra natal, Cuba, antes de que llegara Fidel Castro había un buen Carnaval. Ahora me han dicho que lo están intentado recuperar.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD