COLPISA, Madrid
Camino propio
Lleva una carrera meteórica que a sus 24 años no ha hecho más que empezar. Pocas veces se ve el rostro sin disfrazar de Carlos Latre, que da la voz a múltiples personajes en las mañanas de RNE y se mete en la piel de otros tantos en Crónicas marcianas. Son esperpentos de suma comicidad. Telecinco le brindará a partir de febrero la posibilidad de convertirse en estrella y protagonista de su propio espectáculo a través de varios especiales. El primero se llamará Latrevisión. ¿Se desligará de su padrino televisivo, Javier Sardá como hicieron otros colaboradores? Latre no quiere y, por ahora, dice que se sentirá cómodo con su propio pisito, pero yendo a comer a casa.
-¿Se nace con ese don o se trabaja como cualquier oficio?
-Un poco de todo. Tengo la habilidad de saber escuchar voces e imitarlas, pero luego es como todo, es como el chaval que se pasa diez horas jugando al fútbol en la calle, el que toca el violín todo el día o el que se pasa el día escribiendo. ¿Qué me gustaba de pequeño?, hacer voces. Cuando empecé a imitar de una manera más profesional fue en la radio donde me pasaba cinco o seis horas al día. Empecé en radio, en 40 Principales, y luego pasé a Cadena Ser de Tarragona. Después me contrataron para hacer un programa, "Segundos fuera", en Radio España
-¿Tenía claro su futuro desde niño?
-Más o menos. De pequeño yo quería ser corresponsal, me encantaba la profesión de periodista.
-¿Por qué no estudió para eso?
-Porque era bastante perro y en COU me atasqué. Ese mismo año compaginaba ya los estudios con el trabajo en la radio y ya me quedé en el medio hasta que pasé a TV3.
-Pero su padrino ha sido Javier Sardá.
-Es mi padre televisivo, el que me ha dado una gran oportunidad y con el que sigo aprendiendo cada día.
-¿Y no piensa independizarse, como hicieron Manuel Fuentes y otros?
-Ahora me he comprado un pisito, pero voy a comer a casa. Gestmusic me brinda la oportunidad de seguir en Crónicas... pero también la de ir haciendo especiales dirigidos por mí y ampliando el campo cada cierto tiempo.
-¿Qué registros le quedan por estrenar, qué personajes?
-¿Muchos. En Crónicas Marcianas he hecho 50 personajes de la lista que tengo, que va por 231 registrados. El último ha sido Papuchi, el padre de Julio Iglesias.
-¿No teme que la televisión y la radio le fagociten?
-No lo sé. Estoy felizmente engullido pero tengo la ventaja de que Carlos Latre todavía es poco conocido. Me disfrazo con los personajes, que son los conocidos, pero no muestro mi cara. Se quema el personaje no yo y cuando eso ocurre saco otro. Mientras haya personajes habrá vida. Cuando saco uno nuevo ya estoy pensando en el siguiente.
-¿Cómo se ve en el futuro?
-Mi trabajo seguirá en esta línea y quiero aprender mucho, sea en cine, teatro o televisión.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD