EFE, Berlín
El "caníbal de Roteburgo" quería casarse con una mujer y tener hijos al mismo tiempo que buscaba a hombres dispuestos a ser devorados, según declaró ayer en el juicio de la Audiencia Provincial de Kassel.
Armin Meiwes, de 42 años, está acusado del asesinato de un ingeniero de Berlín, quien supuestamente accedió a viajar a su casa de Roteburgo del Fulda para ser devorado en un ritual que el acusado grabó íntegramente con una cámara de vídeo. Dos mujeres con las que intentó mantener una relación y que declararon ayer en calidad de testigos describieron al acusado como una persona amable, dispuesta a ayudar y amiga de los niños.
Una de ellas, una vecina de 39 años, declaró que no quiso entablar una relación con Meiwes después de que éste le confesara sus inclinaciones homosexuales. "Transmitía una impresión muy infantil en la manera cómo jugaba con niños, él mismo era un niño", explicó la mujer, quien añadió que "noté que se sentía muy bien con nosotros en la familia". Meiwes replicó que la relación no prosperó porque ella no podía tener más hijos.
La otra mujer declaró que Meiwes se interesó por ella y le expresó el deseo de casarse y tener muchos hijos. A finales de este mes se espera la sentencia del proceso, el primero de estas características que se sigue en Alemania y que ha despertado gran expectación. Por otro lado, uno de los dos hermanastros mayores de Meiwes declaró que el acusado era un chico normal en su infancia.
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