COLPISA, Nueva York
La Administración Bush redujo ayer el grado de alerta contra atentados terroristas de "naranja" (alto riesgo) a "amarillo" (riesgo elevado), anunció el secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, con el argumento de que ya habían pasado las recientes advertencias acerca de la alta probabilidad de que se produjera un atentado.
"Estamos todos agradecidos de que no haya pasado nada", dijo durante una conferencia de prensa en Washington. Pero a pesar de la reducción, aeropuertos y aerolíneas seguirán estando en alerta máxima, con más registros a pasajeros y vehículos y mucha más presencia de las autoridades. "Aunque hayamos regresado a amarillo, no hemos bajado la guardia", agregó.
Las autoridades estadounidenses siguen temerosas de que el grupo terrorista Al Qaeda esté planificando un atentado de gran escala en territorio estadounidense. Otros integrantes del Gobierno creen que todo el temor se debió a una campaña de rumores falsos propagada por los terroristas para evaluar hasta qué punto están vigiladas sus vías de comunicación.
"Queda claro que uno de los principales retos que afrontan los servicios de inteligencia es saber distinguir entre la información que merece ser tenida en cuenta y la que está diseñada para engañarnos", dijo Ridge.
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