"CRÓNICAS MARCIANAS" cumplió el pasado lunes mil programas en antena. Desde el 8 de septiembre de 1997, fecha en la que se estrenó, se han emitido 2.500 horas en directo, han pasado por el programa 220.000 personas, 1.500 invitados, 1.125 actuaciones y se han emitido 28.750 vídeos. El programa ha recibido, entre otros, el premio Ondas al Mejor Programa de Entretenimiento y seis TP de oro. Cuatro de cada diez españoles que ven la televisión a esas horas son marcianoadictos. Y dos huevos duros.
Había mucha expectación. Desde mediados de septiembre se insistía en celebrar la cifra mágica de mil programas con pompa y boato. Mientras las evoluciones de la tercera generación de triunfitos eran seguidas, únicamente, por los familiares más cercanos, y los pueblerinos vídeos impactantes de Antena 3 contaban con la aprobación de algo más de un millón de almas que festejaban los revolcones que propinaban los morlacos, el programa que conduce Sardá sumaba a sus fieles un buen número de intrigados televidentes.
Uno esperaba más desparrame. Pero fue todo muy correcto. Estajanovismo en el área de post-producción en forma de vídeos-homenaje, los exprimidos making-off, parabienes de colegas y vips, y Latre, siempre Latre. Pero ese repaso apresurado de seis años nos recordó que hubo un tiempo en el que las cosas eran de otra manera. Y en lo que ha derivado "Crónicas?" no dista mucho de lo que ha acontecido en muchos programas de televisión y de radio. Producir una hora de entretenimiento, en el soporte que sea, sale una pasta. Por eso surgieron las tertulias y debates. No se crean que en el ánimo de los programadores estaba ilustrar a la audiencia con opiniones diversas sobre una misma cuestión. Las tertulias existen porque son baratas, aunque los invitados cobren. Antes en "Crónicas?" se entrevistaba a Serrat y se echaba mano de recursos de todo tipo. Una conversación inteligente, aderezada con gags de cierto mérito. Pero eso exigía mucho curro y que Producción sacudiera la panoja. Ahora es más fácil convocar en una mesa a media docena de gritones que se tiran un cuarto de hora sopesando la veracidad de las declaraciones del ama de llaves de la Pantoja. No es telebasura; es, simplemente, economía televisual e intelectual.
Aunque pueda parecer una maldad, lo más reseñable del especial sobre los mil programas de "Crónicas?" fue la salutación de José Bono, presidente de Castilla-La Mancha. Alguien dedujo que a Zapatero, como a Letizia, le quedaban dos telediarios y que había que promocionar a Pepe, el eterno barón, por lo que pueda pasar el siete de marzo del próximo año.
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