Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

CARTAS AL DIRECTOR


23/sep/03 21:44
Compartir
Edición impresa .

Tormenta para el turismo

Hace años que los organismos oficiales o casi oficiales, echan al aire porcentajes y porcentajes para no alarmar a la opinión pública acerca del decremento del turismo en Canarias y, lo que nos interesa más de cerca, el sur de la isla, llamado el motor económico de Tenerife.

Esta tormenta que ahora se ve llegar o que ya ha empezado a llegar, es en estos días tema de declaraciones por parte de algunas entidades financieras y a las que hace eco algún medio de comunicación, cuando, en realidad, es una tormenta anunciada desde años.

Algún político local nos llamó cuervos. Otros declararon que con este "alarmismo" íbamos a desprestigiar la localidad sureña, afirmando que esto "era lo que comprometía el andamiento de la llegada de turistas".

Nuestro análisis se fundamenta, exclusivamente, sobre un plano exclusivamente técnico (sobre el plano político otro será el lugar del debate) derivado en gran parte de la experiencia directa en el sector turismo.

Un periodista que se declara "especializado en el sector" ha llegado a pedir que no se diga a la gente que el motivo de fondo de esta crisis está en el continuo incremento de plazas hoteleras y solicitando, ahora, la actuación de un marketing en los lugares de procedencia de nuestros potenciales clientes. Se solucionaría así ?según este periodista? el problema del porqué sigue bajando el turismo, hasta llegar al punto de alarma al que ha llegado.

Este "consejo" reconfirma y repropone, ni más ni menos, el mismísimo error en el cual tropezaron nuestros administradores y técnicos. No se puede seguir situando los caballos detrás del carro. Este segmento del proceso de marketing que se invoca, debía hacerse antes de dar el camino al desarrollo turístico. En efecto, esta que hoy invoca este periodista, no es otra cosa que lo que en el marketing, no solamente turístico, llamamos "análisis de la demanda y de la oferta" y que abre cualquier proceso de marketing.

Este es el problema de fondo: se desarrolló el turismo sobre un plano completamente artesanal, lleno de improvisaciones.

Los propietarios de fincas, atraídos por la cantidad de dinero, nunca esperado, que se les ofrecía de parte de inversores, mayoritariamente, si no exclusivamente extranjeros. Los ayuntamientos veían llenarse las cajas sin pesar sobre los contribuyentes, al mismo tiempo que podían ejecutar obras que nunca habían pensado poder realizar. Los políticos desplegaban la posibilidad de llenar sus bolsillos, financiar su propio partido, aumentando su propia área de influencia (votos) y su poder.

Hechizados todos por estas oportunidades, se sacrificó al altar del turismo análisis y programación del fenómeno que estaba llegando a una zona pobre y necesitada. Nadie se puso a pensar en un marketing para estudiar la demanda y la oferta y su punto obligado de equilibrio ni un estudio de impacto social.

Sonaba bien el eslogan "trabajo para no emigrar", que al final se transformó en trabajo para los extranjeros y los peninsulares, mucho más preparados técnicamente que los canarios; aprovechándose de planes parciales, muy fácilmente modificables, se dejó de lado la necesaria planificación turística y territorial. Todos contribuyeron a que las cosas no caminasen bien: los terratenientes, los inversores, los contructores y los políticos de turno.

Lo que vemos hoy, más oferta que demanda, es el resultado de pasar por alto todas las observaciones de la lógica de marketing (mercado) y es demasiado tarde para volver atrás.

Por ignorancia e intereses del momento se construyeron demasiadas camas o apartamentos. Este, y no otro, es el motivo de fondo. Otras motivaciones o excusas son automáticamente consiguientes al motivo de fondo.

Se está repitiendo, una vez más, el mismo error, pidiendo que ahora se edifiquen hoteles de 5 estrellas de lujo para elevar la calidad de la demanda: cosa imposible porque la aplicación de este "pío deseo" no tiene en cuenta la necesidad de subsistencia y utilidad económica de cada empresa. Las empresas son obligadas a competir sobre una oferta consolidada de media/baja calidad ya demasiado masificada y que ellas no pueden cambiar, transformar.

La calidad es raro que pueda aparearse con la cantidad. Es, una vez más, una regla de marketing. Alcanzar los visitantes de alta remuneración pasa siempre por el respeto de la ley del mercado: cualificar las ofertas. Ésta, pero, se descalifica proporcionalmente al incremento de la oferta, mientras en general, se recalifica a medida de que baje la oferta.

Los hoteles de alta calidad son hoy en día un biombo para los políticos, los cuales, si quieren remediar tendrán que enfrentarse a impopularidad.

No estamos solos en individuar esta situación. Un diario local en lengua alemana, el "Teneriffa Nachrischten" del 22 de este mismo mes, bajo el título "Luxus-Hotel zum Schleuderpreis" (que se puede traducir como: Hoteles de lujo a precios de rebajas), hace un análisis del precio de venta y del "beneficio" que al final queda en el bolsillo del emprendedor hotelero.

El periodista alemán ha fragmentado el precio de venta de un tour operador (Viajes Iberia), con salida desde Madrid, en todos sus componentes: el coste del avión, del traslado, etc... Desglosados todos estos componentes, se alcanza así el dato de ingreso, no de ganancia, que queda a la empresa hotelera. Ésta ingresa 20 euros a la semana por turista, con una ocupación, en temporada alta estival, que no pasa el 80%, según los datos oficiales.

El periodista alemán revela que el 80% entregados con orgullo en el curso de la no poca rueda de prensa, dan como resultado final el nada de nada.

Un análisis muy crítico que no nos llega del interior y que lo dice todo sobre este tema tan importante para la economía de la isla.

¿Qué hacer ahora?

Para equilibrar la demanda con la oferta a esta altura es necesario evaluar exactamente en qué cantidad la oferta supera a la demanda. Este resultado nos dirá lo que es preciso eliminar para el reequilibrio del mercado, presuponiendo, claro está, que para esta drástica intervención no se sigan dando nuevas licencias. Se creará un decremento temporáneo para la economía isleña, que es una economía substancialmente unidireccional, hasta que las aplicaciones de la ley del mercado procuren un nuevo camino.

Una selección que debe fundamentarse sobre una directriz que mire a rediseñar, para recalificarlos, los parámetros de los servicios en el sistema hotelero.

Resulta doloroso, pero preciso, evaluar edificio por edificio y los que no estarán a la altura de los parámetros, que deberán ser muy selectivos y tener el valor de cerrar los establecimientos a falta de un verdadero plan de renovación, sea edificio que dé servicios.

Los empresarios hoteleros no pueden ir sólo por esta vía. Necesitarán de un planeado apoyo financiero por parte de las entidades públicas que, al fin y al cabo, son las que comparten en gran parte la responsabilidad de esta situación.

Benito Capone

(Portavoz de los Verdes de Adeje)

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: