¿CUÁNTO TIEMPO hacía que no teníamos un delantero como éste? Es inexplicable que su rapidez, su gran facilidad para definir, su inteligencia en el desmarque y su habilidad en carrera, no hayan tenido el refrendo del éxito en el fútbol español. Parece mentira que Keko no haya jugado nunca en Primera División. Incluso cuesta entender cómo tuvo que llegar a tomar la decisión de abandonar el fútbol cansado de vagar por la Segunda División B. Keko volvió y siguió marcando goles hasta que su explosión en Tarrasa hizo tanto ruido que empezó a conocérsele en otras latitudes.
Para el Tenerife de David su fichaje es una bendición. Su fútbol está hecho a la medida del sistema de juego de Amaral. Tiene una gran potencia en el tren inferior, desborda fácil, encara y resuelve con una frialdad fantástica. Es discreto, no rehúye el uno contra uno y pone al servicio del equipo su personalidad en el lanzamiento de los penaltys. Esa misma madurez le ha servido para combatir la mala suerte que tuvo en las dos primeras jornadas, en las que se le negó el gol. El sábado empezaron a entrar y quedan muchos más por celebrar. Qué pena no haberlo pillado antes.
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