Santa Cruz de Tenerife

El Cristo fue trasladado ayer a la Concepción con gran solemnidad

Los actos se iniciaron por la mañana en el real santuario con una ceremonia que contó con la asistencia de la alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, y la intervención del Coro Laudate de Sâo Domingos de Benfica-Lisboa.
EL DÍA, La Laguna
10/sep/03 14:29 PM
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Con los fieles rezando el Padrenuestro y el sonido en el exterior de los doce salvas de ordenanza, el Santísimo Cristo de La Laguna descendió ayer desde su hornacina del altar mayor para que sus pies fueran besados por numerosos fieles y, posteriormente, ser trasladado por la tarde en solemne procesión hasta la parroquia de la Concepción.

La función matutina la presidió la alcaldesa, Ana Oramas, y comenzó con la bienvenida por parte del superior del real santuario del Cristo, Francisco González Ferrera, y la lectura del Evangelio que hizo el párroco de San Juan, Prudencio Redondo Camarero.

La misa fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Tenerife, Felipe Fernández, quien en su homilía dijo que ""dos notas dan color y calor a este acto, como son la entrada de los nuevos esclavos y el rito original y hermoso del Descendimiento del Cristo"".

Según el prelado, los nuevos miembros de la Esclavitud ""se incorporan como esclavos de Cristo, lo que deberíamos ser todos desde el bautismo. Un gesto hermoso que significa vivir en la libertad de Dios"".

Después de calificar el Descendimiento del Crucificado moreno como un acto de fe, amor o suplica, Felipe Fernández señaló que a través del predicador del Quinario hay que escuchar a Cristo. Una imagen que, según añadió, ""es la cátedra de la humildad y la verdad y estamos llamados a la vida eterna al ver al Crucificado"".

El obispo destacó, además, que el Cristo es la cátedra del amor, ""de lo que ?señaló? nos hablan los hechos de Belén, el Calvario y la Eucaristía. Sólo con mirar a Cristo podemos aprender muchas cosas, como el amor a los demás"". Finalizó refiriéndose a que ""en esta sociedad hay que ser creyentes sin tener complejos"". La misa fue cantada por el Coro Laudate de Sâo Domingos de Benfica-Lisboa.

La procesión

Por la tarde, el Cristo fue trasladado a la parroquia de la Concepción, por estar en obras la Catedral. Fue acompañado por numerosos esclavos y fieles.

Ya en la Concepción, dio comienzo el solemne Quinario, cuyo predicador es este año Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo y Primado de España. La parte musical estuvo a cargo del Coro de la Concepción, dirigido por María Lourdes Díaz Herrera.

Mención aparte merece la Esclavitud del Cristo, en la que ayer entraron 20 nuevos miembros. Los orígenes de la citada formación religiosa se remontan, como cofradía, a 1520, cuando llegó el Crucificado a La Laguna de forma misteriosa.

La antigüedad de la cofradía la demuestran las palabras que figuran en las Constituciones de la actual Esclavitud, relativas a que fue fundada desde antes del Concilio de Trento.

En 1659, la cofradía fue absorbida por la Esclavitud del Cristo, en la que participaron todas las clases sociales, guiadas por el objetivo de la piedad y la devoción.