CANARIAS CELEBRA SUS PRIMEROS 20 años de Autonomía bajo el símbolo de la bandera blanca, azul y amarilla, una bandera sobre cuya historia intentaremos dar aquí algunas pinceladas.
Desde los tiempos de la Conquista hasta mediados del siglo XIX, el archipiélago no conoció más banderas que las comunes a todos territorios gobernados por la monarquía hispánica, sin que en general presentasen características particulares, salvo la aparición de algún escudo local o personal.
La primera vez que aparece una bandera para Canarias es en 1845, cuando se crea una provincia marítima con cabecera en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, y se establece la bandera que debía ondear en todas las embarcaciones con base en alguno de los puertos de la provincia. Esta bandera consistía en un aspa blanca sobre fondo azul, la que con el tiempo quedaría como la propia de la isla de Tenerife. En 1869 se crea una provincia marítima separada para las islas orientales, con una bandera de matrícula dividida diagonalmente de amarillo y azul, la que acabaría por representar a la isla de Gran Canaria.
A comienzos del siglo XX nos encontramos con un par de alusiones a banderas canarias en poemas de José Betancor Cabrera, Ángel Guerra (Gallardeas y te ufanas/ con los colores más bellos:/ Blanco, con blanco de gloria,/ azul, con azul de cielo) y Nicolás Estávanez y Murphy (la tricolor bandera de Canarias;/ bandera que en mis sueños/ se me aparece roja, azul y blanca;/ en lienzo rojo/ el Teide azul de cúspide nevada). Pero la primera bandera de la que se tiene noticia histórica que ondeara pretendiendo representar al Archipiélago fue la llamada bandera del Ateneo de La Laguna denominada así por haber sido izada en esta institución en la primera década del siglo pasado, probablemente en 1907, permaneciendo allí hasta que debió ser retirada y ocultada ante las presiones de la autoridad gubernativa. Esta bandera consistía en siete estrellas blancas dispuestas sobre un fondo azul en una distribución que reproduce esquemáticamente la posición de las islas en el mapa. Posteriormente, sería asumida por el Partido Nacionalista Canario, fundado en La Habana en 1924, y figuró en la portada de todos los números de su órgano oficial de expresión "El Guanche" (segunda época). A menudo se la denomina como "la bandera de Secundino Delgado", más por ser éste el fundador del PNC que por considerársele creador de la bandera. Recientemente, la bandera del Ateneo ha resurgido como enseña propia del renacido Partido Nacionalista Canario, integrado en la Federación Nacionalista Canaria.
Entre los años 50 y 60 distintos colectivos de carácter nacionalista realizaron propuestas para una bandera canaria, con la característica común de combinar los colores de las dos provincias; así, la del Movimiento pro Independencia de Canarias (dos franjas horizontales, azul la superior y amarilla la inferior, sobre las cuales se superponía un aspa blanca), la del grupo autodenominado República Independiente del Atlántico (dividida diagonalmente en cuatro triángulos, azules el superior e inferior y amarillos los laterales, con un aspa blanca superpuesta y sobre el conjunto, en el centro, un círculo de siete estrellas rojas), y sobre todo, la de Canarias Libre.
El movimiento Canarias Libre (CL) fue constituido en 1961 por un grupo de jóvenes profesionales y abogados de Gran Canaria, entre los que destacaba Fernando Sagaseta. Entre sus miembros se encontraban doña Carmen Sarmiento y sus hijos Arturo y Jesús Cantero Sarmiento, quienes, desconocedores de las banderas precedentes, idearon una bandera tricolor formada por tres franjas verticales de igual tamaño, blanca, azul y amarilla. Este diseño dispone los colores representativos de las dos provincias de forma que reproducen la situación de ambas sobre el mapa, es decir, Santa Cruz de Tenerife (blano y azul), a la izquierda por ser la provincia occidental, y Las Palmas (azul y amarillo) a la derecha como provincia oriental. Esta bandera tricolor, en forma de folios de papel, fue lanzada en Teror por miembros de Canarias Libre el 8 de septiembre de 1961 durante la Romería del Pino. Inmediatamente, y a pesar de las dificultades políticas del momento, consiguió una alta aceptación popular.
Algunos años después, el 22 de octubre de 1964, el abogado tinerfeño Antonio Cubillo funda en Argel el MPAIAC, y adopta una bandera tricolor inspirada en la de Canarias Libre, aunque incorporando en la franja azul un círculo de siete estrellas verdes. Cubillo explicaba la presencia de las estrellas en alusión a las que figuraban en la bandera del Ateneo de La Laguna, pero verdes en lugar de blancas para representar el continente africano.
Cuando llega la transición política, a parir de 1975, se desata una viva polémica sobre la bandera a utilizar por una futura entidad canaria autogobernada. Tanto la izquierda como los nacionalistas coincidían en propugnar el uso de la bandera de las siete estrellas verdes, mientras que la derecha y el centro, que aliadas constituían la mayoría legislativa, optaban por la tricolor lisa. Se fue imponiendo un cierto espíritu práctico y de concordia entre los partidos con representación, lo que llevó a establecer en el Estatuto de Autonomía, en su artículo 6 que "La bandera de Canarias estará formada por tres franjas iguales en sentido vertical, cuyos colores son, a partir del asta, blanco, azul y amarillo".
Conviene destacar que, legalmente, el escudo no forma parte de la bandera canaria, sino sólo de las que usan las instituciones oficiales, por lo que el calificativo de "bandera de los perros" con que ha menudo se refieren a ella despectivamente los independentistas carece de fundamento. Por otra parte, sería de desear una norma legal que especifique las características e intensidad de los colores de la bandera de Canarias, cuestión necesaria sobre todo en relación con el color azul, dada la discrepancia existente entre el uso oficial y la bandera independentista.
La blanca, azul y amarilla es una bandera estéticamente atractiva, de sencillo diseño pero distinta de cualquier otra, que refleja en sus colores la realidad de las islas y que lleva veinte años representando a todos los canarios. Ojalá que sean muchos más.
* Bibliotecario de la ULL. Miembro de la
Sociedad Española de Vexilología
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