JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
Impresión y sorpresa, además de orden y limpieza impoluta, son las primeras sensaciones que se tienen al entrar en el Tanatorio Tenerife, un lujoso edificio inaugurado en noviembre del año pasado por la empresa Servicios Especiales SA (Servisa), para ofrecer a los habitantes de Tenerife otra manera más moderna y funcional de afrontar el difícil trance de velar a sus familiares fallecidos.
El inmueble se encuentra situado sobre una gran parcela de 7.500 metros cuadrados, entre los municipios de Santa Cruz y La Laguna, en concreto en el kilómetro 5 de la autopista TF-5, muy cerca de los dos grandes hospitales. Esta moderna construcción consta de cuatro plantas, con una superficie total de 3.311 metros cuadrados destinadas por completo a funeraria y tanatorio.
El primer piso está dedicado a depósito de féretros, material diverso y cocheras para una flota de diez modernos vehículos debidamente acondicionados.
La segunda planta dispone de un amplio jardín, un área de exposiciones de féretros, diversos almacenes y archivo, horno crematorio (revisado cada tres meses por una empresa concesionaria del Ministerio de Industria que certifica que no emana productos tóxicos), una sala equipada en su totalidad para realizar autopsias, el espacio destinado a neveras de conservación y el área del personal.
El público accede al interior a través de la tercera planta del complejo. Allí, la empresa Servisa dispone de oficinas de contratación y atención al cliente, recepción, floristería, lápidas y urnas de incineración para elegir y amplia cafetería. Además, una capilla mul- ticonfesional de 200 metros cuadrados con capacidad para más de un centenar de personas, en concreto sobre las 140, dos salas de velatorio con dimensiones superiores a las ocho restantes y, por último, la administración y dirección del complejo.
Todo ello, unido, forma un conjunto coqueto y funcional en un espacio amplio, luminoso y en el que el visitante se siente siempre a gusto, a lo que ayuda el sistema de aire acondicionado que garantiza un ambiente climatizado en todo el edificio.
Doce años en Tenerife
La empresa Servisa ya lleva doce años instalada en Tenerife, con puntos de exposición y venta en el área metropolitana (Santa Cruz-Laguna), Tacoronte, Puerto de la Cruz y Arona. Durante todo este tiempo, Servisa ha ido ganando poco a poco la confianza del pueblo de Tenerife. El "boca-oreja" comienza a ser fundamental para esta novedosa manera de afrontar la cultura de la muerte, tan presente en nuestra sociedad.
El servicio al ciudadano de estas instalaciones ha supuesto toda una "revolución" en la Isla, donde no existía este tipo de tanatorios, habituales en la Península desde hace más de veinte años.
Precisamente, Servisa cuenta con una gran experiencia en este tipo de servicios, pues tiene tanatorios propios, además de en Tenerife, en Alcoy, Algeciras, Bilbao, Huelva, Mérida, Murcia, Valencia, A Coruña y Sevilla.
Fiel a su premisa de que "el adiós a un ser querido es un momento muy delicado", esta empresa, además del servicio de tanatorio, garantiza el apoyo profesional del trato humano y personalizado para resolver las gestiones y los trámites que se puedan presentar en tan tristes y difíciles situaciones.
Por ello, Servisa, la primera empresa en el sector funerario a nivel nacional en volumen de negocio, cuenta con un personal cualificado. Algunos de sus empleados han realizado o están realizando cursos de especialización en Tanatopraxia, en las universidades de Salamanca y Sevilla.
Dos cuestiones destacan sobre el resto en cuanto a las ventajas de esta moderna instalación: la seguridad y los servicios al cliente. En el primer caso, se trata de un recinto cerrado y vigilado, que impide cualquier acto por parte de personas ajenas a los velatorios, algo relativamente frecuente en las criptas tradicionales de las iglesias.
En cuanto a los servicios, son muy cuidados y llevados con una exquisita profesionalidad, además de discreción. Por ejemplo, la cafetería, cuyo servicio es ininterrumpido durante las 24 horas, supone un gran alivio para unos familiares que tienen que pasar toda la noche velando a su ser querido. Además, las diez salas para velatorios están equipadas con teléfono, baño, aire acondicionado y túmulos refrigerados. En cuanto al horno crematorio, la incineración es una modalidad en auge los últimos años por la preferencia de los ciudadanos, especialmente entre algunas comunidades del área metropolitana.
Destaca, asimismo, el aparcamiento, con capacidad para 120 vehículos y las amplias zonas ajardinadas en sus más de 7.500 metros cuadrados de superficie.
A los familiares, además, se les ahorra el desplazamiento, ya que el féretro pasa directamente de la capilla, que cuenta con un capellán fijo para los oficios, al horno crematorio o bien fuera del edificio para ser trasladado al cementerio.
En definitiva, el Tanatorio Tenerife supone un "revolución" en el sector, ya que de la cripta incómoda, insegura y sin servicios se pasa a este moderno sistema, en el que el finado está siempre tratado con rigor científico, sin exponerse al público careciendo de la más mínima preparación. Teniendo en cuenta el clima de las Islas, sin el necesario acondicionamiento podría haber problemas higiénico-sanitarios.
Rampas, ascensores para minusválidos, montacargas, un stock de 700 féretros. Un centro ejemplar.
Una iniciativa pionera
El Tanatorio Tenerife está a punto de cumplir siete meses de andadura en la Isla, pues fue inaugurado el jueves 7 de no-viembre de 2002 en una ceremonia que fue presidida por el obispo de la Diócesis Nivariense, Fe-lipe Fernández. Al acto también acudieron la alcaldesa de la Laguna, Ana Oramas, y el primer edil de Tacoronte, Hermógenes Pérez, así como el director general de Servisa, Miguel Montero. Las instalaciones nacieron con la clara intención de ofrecer un completo servicio a los familiares de los fallecidos, sobre todo del área metropolitana, que es el ámbito de actuación más inmediato del tanatorio.
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