Hace años se estableció por el Estado, con carácter obligatorio, la revisión anual del vehículo, a fin de que el mismo esté en condiciones de circular por la vía pública con ciertas garantías. Sin embargo, hoy, por las circunstancias que desconocemos con toda transparencia, existe un conflicto en los talleres autorizados para revisar y expedir el documento acreditativo de que el vehículo se encuentra en perfectas condiciones para circular.
Los propietarios de los coches no tienen culpa de tal situación ni de las reivindicaciones de los trabajadores, ni tienen garantía alguna de cuándo puede ser revisado. Hasta el pasado año remitían por escrito recordando la obligación y la fecha de revisarlo; ahora, no solamente no se avisa, sino que no te descuelgan el teléfono para dar cita.
Ante esta circunstancia, ajena a los conductores y propietarios de coches, no puede o no debe la autoridad exigir la revisión y multar cuando sabe y le constan tales circunstancias. En realidad, es la autoridad del transporte la única responsable al no establecer una solución, aunque ésta sea provisional, con el fin de que cualquier mecánico pueda revisar el vehículo y expedir el documento que permita circular libremente hasta que los talleres oficialmente reconocidos reanuden el ritmo establecido.
Esto no es más que una modesta opinión, naturalmente. De lo que no hay duda es de que, ante las circunstancias presentes, nos encontramos con la necesidad de utilizar el coche para ciertos recorridos donde el servicio público no puede llegar y, por otra parte, tener como medio de riqueza el turismo para la Isla.
De esta situación ajena al conductor no se debe responsabilizar al mismo, dado que es una obligación impuesta por el Go-bierno, obligado a establecer soluciones y, de no poder ser así, cada conductor será responsable si se atreve a circular con su vehículo sin ninguna garantía y sin tomar las precauciones.
En caso de algún incidente, la Policía y demás autoridades pueden multarlo o tomar otras medidas, naturalmente previa advertencia en bando público publicado en los medios de comunicación, todo ello hasta que se solucione la crisis por la que atravesamos.
José Luis Fernández García
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD