Jornada Deportiva

Cuatro venezolanos rescatan el palo chico

Este juego lo llevaron a Sudamérica emigrantes canarios en la segunda mitad del siglo XIX. Actualmente se conserva con dos modalidades en la octava Isla, pero está casi extinguido en el Archipiélago. El garrote tocuyano es más pequeño que los palos canarios; tiene 80 centímetros.
19/mar/03 11:03 AM
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El apunte

Preparan la edición de un libro

Los dos cursos, con prácticas en vivo, que van a impartir los jugadores de palo de la Escuela de Garrote Tocuyano de Venezuela son el primer paso de un proyecto más ambicioso, que incluye la publicación y divulgación de un libro sobre el regreso del palo chico a Canarias. Lo edita el profesor Argimiro González. El Colectivo Universitario del Palo Canario contribuye al enriquecimiento del texto añadiendo los trabajos que ha hecho el grupo de jugadores del palo en La Laguna. El presidente del Cabildo ha comprometido a los promotores de la publicación el respaldo necesario para sacarla a la calle. En los próximos días van a tener una reunión más precisa para concretar la fecha. El contenido de la obra ya está terminado y el propósito de la Escuela de Garrote Tocuyano y del Colectivo Universitario es distribuirlo cuanto antes en las librerías. En el tratado se recogen las bases, fundamentos y reglamentos del juego del garrote con palo chico, una modalidad que está a punto de extinguirse en la Comunidad Autónoma, pero tiene arraigo y aceptación en Venezuela. Y llegó a Sudamérica de la mano de emigrantes canarios. Se tiene constancia de su existencia desde la segunda mitad del siglo XIX.

JORNADA, S/C de Tenerife

Cuatro miembros de la Escuela de Garrote Tocuyano León Valera del Estado Lara (Venezuela) se encuentran en Tenerife. Se ocupan del rescate de juegos tradicionales y, sobre todo, del Garrote de Palo Chico, que llevaron a América emigrantes canarios en 1865.

Este juego, con dos estilos, se conserva en la octava Isla, pero está, prácticamente, extinguido en el Archipiélago.

Coincidiendo con las actividades del Beñesmer 2003, el grupo de deportista venezolanos, encabezado por el profesor Argimiro González, está en Tenerife, y ha puesto en marcha un proyecto conjunto con el Colectivo Universitario del Palo Canario para rescatar la tradición. Con los datos concretos de la práctica del Garrote de Palo Chico y las aportaciones de las personas mayores que realizaron la actividad pretenden perfeccionar el estilo.

Las diferencias del palo chico con las modalidades que se practican en Canarias. "El palo nuestro -subraya Argimiro González, coordinador de la Escuela de Garrote Tocuyano- tiene entre 80 y 90 centímetros de largo y se utiliza con una sola mano. El de acá mide 150 centímetros y se mueve con las dos manos".

En realidad, en Canarias hay palos de tres dimensiones: el grande, el medio y el chico. El primero de ellos, denominado garrote o lata; el medio, se conoce por vara, y el chico, por macana. Este último está casi desaparecido, aunque tiene aceptación y practicantes en Venezuela.

José Luis Rodríguez es hijo de canarios. Vive El Tocuyo, una región de centro-occidental de Venezuela. Es una comarca con un asentamiento importante de isleños, igual que toda la zona aledaña. Explica que la zona se dedica a la agricultura. "Y se pueden ver los efectos de la transculturización canaria", afirma. Subraya, además, que ha actuado como enlace entre la delegación venezolana y Canarias. "Tenemos -continúa- como proyecto seguir inculcándole a hijos de canarios la práctica del garrote de palo chico para promocionar la tradición, y también la lucha canaria, que se está manejando bastante allá".

José Luis Rodríguez destaca la vinculación histórica entre el juego del palo y la lucha canaria. "Hay una afinidad importante entre la lucha y el palo. Siempre he oído decir que gente que llevó el garrote chico a mí país, también tenía conocimientos de lucha".

Charlas explicativas

Al margen de los dos cursos ya programados surgen nuevas ideas. El Colectivo Universitario del Palo Canario está entusiasmado con la presencia en Tenerife de tan distinguidos jugadores. "Se podría acompañar a los cursos que nos va a dar esta gente con charlas para también nos expliquen cómo se prepara el palo corto, con la cuerda para empuñarlo mejor. Incluso tenemos un profesor de cultura que podría dar una plática, desinteresadamente, sobre el tamunange". Éste es un baile-canto, que mezcla las costumbres indígenas con las europeas y las africanas. Con ella se forma una composición de piezas, "donde se introduce la batalla, que es juego de garrote, que se celebra en la procesión de San Antonio el 13 de junio", explica José Luis Rodríguez.

Gracias a este aspecto lúdico, mítico y religioso se ha conservado el juego del garrote tocuyano de palo chico en Venezuela. Se unió al tamunange e incluso a la vara, que utilizan las parejas para bailar los siete sones que componen la danza tocuyana de cada 13 de junio. "Para explicar en palabras fáciles -dice José Luis Rodríguez- es una ceremonia basada en la promesa de los creyentes. Sucede cuando un devoto hace una ofrenda en agradecimiento al santo patrón del pueblo. El baile hace una figura donde predomina el mestizaje de culturas, pero siempre comienza con la batalla. Esta es la razón por la que no ha desaparecido el juego del palo. Se ha conservado porque al pagar la promesa a San Antonio, sea por una enfermedad, para conservar una cosecha, o cualquier otro motivo, el ritual se inicia con un duelo entre dos hombres, que se llama la batalla. Este duelo es el permiso que se pide al santo, lo sostienen dos hombres, que se enfrentan con un palo". Dentro de esta danza se incluyó el juego pachequero. "Este se hace con un palo que se agarra por el centro, que es típico de Venezuela".

El profesor Argimiro González es un compendio de sabiduría y cuenta anécdotas curiosas. "Cuando el canario llegó a El Tocuyo -explica- tuvo muchos enfrentamientos con la población local y con el palo los venció. En homenaje a ellos se creó el juego pachequero".

Dos cursos de formación

El grupo de cuatro garrotistas de palo chico venezolanos impartirá dos cursos en Tenerife. Uno comenzó ayer, de 19:30 a 22 horas, y se prolongará hasta el sábado. Se imparte en el polideportivo de la Universidad de La Laguna; está dirigido a garrotistas de la zona norte de la Isla. El segundo pretende abarcar a practicantes de la zona sur, San Miguel y Granadilla. La inscripción conlleva el abono de una pequeña cuota de matrícula. Durante los actos del Beñesmer 2003, que se celebraron la semana pasada en el Recinto Ferial, se anunciaron los cursos. El coordinador del Colectivo Universitario del Palo Canario (en la foto), agrega que los cursos están avalados por el Cabildo. En el primer curso hay quince personas inscritas; para el segundo hay ocho, pero el plazo está abierto hasta el fin de semana. Los intersados pueden dirigirse al Colectivo Universitario del Palo Canario.