El señor Matos y los impuestos
Estimado señor. En EL DÍA del 25.01.03 informa usted sobre "nuevos impuestos". En la Prensa se debe informar con toda la verdad, así el lector tiene derecho a dar la versión contraria a los hechos, Ley de Rectificación, 1984. En la primera rebaja de impuestos en el I.R.P.F. tomaron las medidas siguientes: en la deducción de gastos generales de la cuota se suprimieron los descuentos: a) Por descendientes solteros, de 25.000 hasta 50.000 pesetas por hijo. b) Por descendientes menores de 75 años, 16.500. c) Por ascendientes de 75 o más año. 32.900. d) Por sujetos pasivos de 65 o más años, 20.000. e) Por invidentes, mutilados o inválidos, 56.000. f) Por gastos de enfermedad, el 15%. g) Por alquileres de la vivienda habitual, el 15%. h) Por primas de seguro de vida, muerte o invalidez, el 10%. i) Por rendimientos netos del trabajo dependiente, hasta 68.800 pesetas. +) De dos calificaciones de invalidez, pasaron a cinco. a) Incapacidad permanente parcial. b) Incapacidad permanente total, exenta de cotización. c) Incapacidad permanente para el servicio. d) Incapacidad absoluta, y e) incapacidad permanente de gran invalidez. Estas dos últimas no cotizan pero sí la de I.P. total. Ahora llega la segunda rebaja que usted informa, pero no lo negativo. a) Menores retenciones del trabajo en la nómina mensual, así el trabajador con más dinero gasta más, a fin de año se lo pedirán en la declaración del I.R.P.F., más cotización o menos devolución.e) El cálculo de la pensión de jubilación actual es sobre los ocho últimos años, ahora pasará a toda la vida laboral, lo que representa que los próximos jubilados perderán entre un 15% hasta el 25%.
L
Esteban
Dorta, el Norte y "su" carretera
El engaño se ha vuelto a consumar para este maltratado Norte de Tenerife. El consejero insular de Carreteras, don Lorenzo Dorta, comunicaba estos días que los trabajos de mejoras en la comarcal 820 - nuestra carreterita del Norte - se concluirían en dos meses sin los "apañitos" que nos había prometido, y que tan a bombo y platillo anunció meses atrás en tantos medios.
Los prometidos carriles para vehículos lentos, que eran el eje fundamental de ese proyecto, quedan reducidos de cinco a tres, y el cruce de acceso para la playa del Socorro, en Los Realejos, finalmente se suspende. Engañados, pues, los vecinos de Icod, La Guancha, San Juan y Los Realejos, además de los municipios de la comarca Isla Baja, y los que vienen o van al Sur por la cumbre. ¿El por qué? No se sabe. En la nota remitida a los medios no se dan razones. Todo apunta a cuestiones presupuestarias. Se acabaron los euros. Explicado sencillamente sería así: se subasta la contrata de una obra a una empresa cualquiera. Pasan los meses, e incluso los años, y como todo en este año suben de precio los materiales de construcción, las nóminas de los obreros, las horas por el trabajo de las maquinarias, el asfalto, las gomas de las carretillas, etc. En fin, que lo que al principio costaba seiscientos millones de pesetas, ahora cuesta unos ochocientos, y para los doscientos que faltan ya no hay previsión presupuestaria. Una chapuza euromillonaria, eso sí.
Pero lo peor no es esto. Lo malo es lo que hemos estado aguantando pacientemente los usuarios y vecinos de estas comarcas a que de una vez por todas pudieran terminarse las obras. Pero hagamos un balance de las mejoras con las que ya no contaremos: en Icod, por ejemplo, desaparece el carril para vehículos lentos entre Buen Paso y Santo Domingo, se dice que por cuestiones de espacio. Al parecer, ya no hay ancho de vía suficiente. En el proyecto de la obra sí lo había. Qué raro, ¿verdad? Icod se va a tener que contentar con el arreglito en la zona de Las Gaviotas y el fisco de pared que se está haciendo en las proximidades de la gasolinera Texaco de El Empalme. Toda una mejora. LJesús Pérez Martín
¿Quién paga la guerra?
El gasto militar de los EE.UU. en la Guerra del Golfo ascendió a 61 mil millones de dólares (cifra que superaba el producto nacional bruto de Irak). Sin embargo, realmente sólo les costó 7 mil millones (casi una décima parte). Los 54 mil millones de dólares restantes se los financiamos los demás. El país al que le salió más cara económicamente la guerra fue Japón, que pagó más de 11 mil millones de dólares (unos 2 billones de pesetas, mucho más que EE.UU.). Le siguió Alemania, con 7.260 millones de dólares (también más que los EE.UU.). El propio general Norman Schwarzkopf recuerda en sus memorias que la financiación japonesa fue esencial y que ésta se realizó discretamente.
A Estados Unidos la guerra le sale barata. Vivimos en un mundo desequilibrado en el que uno de los jugadores juega con mucha ventaja y en cada nueva jugada acrecienta esta ventaja.
Hoy sobran evidencias de que EE.UU. trata de ocultar otra ventajosa jugada. LJuan Llorens
Trenes ligeros o tranvías, pero ¡ya!
Lo siento por los fabricantes de coches, pero en Tenerife hay que ir a una directriz o a una moratoria que regule el funcionamiento de los vehículos a motor por nuestras carreteras y autopistas. Así de claro y de sencillo. No habrá futuro para Tenerife si seguimos entullando nuestra amada Isla de coches, camiones, guaguas, motos y toda clase de vehículos a motor.
Nuestras autoridades están obligadas, desde ya, desde estos comienzos del siglo XXI, a poner coto al desmadre del tráfico. Y no se trata de hacer más carreteras. No. Todo lo contrario. Se trata de mejorar las que poseemos, de conservarlas en perfecto estado y, sobre todo, no me cansaré de decirlo, de potenciar, de invertir lo que haga falta en el transporte colectivo.
Tenerife necesita no sólo una mejor compañía de guaguas que transporte a los viajeros por toda la geografía de nuestra tierra, con mejores frecuencias y más adecuados horarios.
Tenerife necesita poner en marcha, desde ya, la genial iniciativa del Cabildo Inslar de contar con una red de trenes ligeros que unan la zona metropolitana Santa Cruz - La Laguna y la zona metropolitana con el Sur, ese gigantesco Sur que concentra la mayor actividad turística de la Isla y demanda las mejores condiciones de un transporte colectivo, rápido y seguro, que lleve y traiga de un lado a otro no sólo a los turistas que nos visitan, sino a los miles, decenas de miles de trabajadores que se desplazan ahora en sus coches para acudir a sus lugares de trabajo en la hostelería.Apuesto muy firmemente por el tranvía, el tren ligero o como se llame. El nombre que le den me da igual.Elisa González Sosa
Reflexiones sobre seguridad
Unos días atrás los noticieros españoles abrían su transmisión con la noticia del hallazgo del cadáver del niño Dónovan Párraga, de 12 años, desaparecido desde el 27 de febrero del 2002 y encontrado en una fosa de aguas servidas, a apenas 200 metros de su casa, en el pueblo de Trijueque. El caso Dónovan había causado conmoción e interés en la opinión pública, más que otras desapariciones anteriores y su muerte ahora cae en el misterio de la duda entre el accidente o el homicidio...
Pero ese día competía en centimetraje el doble asesinato en el aparcamiento del barrio El Putxet, en Barcelona. Once días atrás, una señora de 49 años, de pelo rubio, había sido asesinada a puñaladas en el mismo sitio. Ese día una segunda víctima, respondiendo a las mismas características: mujer, cuarentona y catira, fue asesinada de forma similar... ¿Asesino en serie? ¿Un sicario completaba su tarea al haber equivocado la primera víctima? ¿Psicópatas? Cualquier especulación era tan válida como otra, mientras las televisoras entrevistaban a vecinos consternados y a usuarios del aparcamiento público que juraban no volver mientras el criminal anduviera suelto... Ahora, con un sospechoso detenido debe regresar algo de tranquilidad. Pero como si no fuera suficiente, ese día también se informaba de la extraña desaparición de una doctora en Tarragona... Un guante abandonado, manchas de sangre, un novio sospechoso... Los principales diarios titulaban en primera página que los índices delictivos habían aumentado en las ciudades en un 5,46% en el año 2002 y en un debate sobre las nuevas leyes recientemente aprobadas, transmitido por el canal internacional de TVE, los especialistas decían frases comunes muy bien dichas, mientras que víctimas y asociaciones gremiales clamaban por policías, policías y más policías. LMarcos Tarre
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