ERICK CANINO, S/C de Tfe.
No llega a un año. El 6 de mayo del 2002. En la penúltima entrega del Tenerife en Primera División. Los blanquiazules llegaron al Insular casi sabiéndose de Segunda, pero quedaba algo para salvar el descenso. Y la posibilidad de terminar de abrir la llaga de Las Palmas, que metidos en rivalidad casi suma tanto lo uno como lo otro.
En la grada el bullicio era enorme. Todos de amarillo y felices ante una opción que para ellos también recogía premio doble: la permanencia y la sentencia para el Tenerife.
Marioni, gol y reparto de penas. Javier Clemente en el banquillo, intentando consumar el milagro. Al final, ni unos ni otros: "Eso es lo más triste. Ganamos allí en un partido muy importante para nosotros, pero no se evitó el descenso".
Un clásico del fútbol español en el clásico de rivalidad canaria: "Toda clase de derby tiene una gran similitud. Lo que está claro es que son los partidos más bonitos que existen".
"Yo disfruté muchísimo ese domingo -añade-. La única pena es que se generó una gran alegría en la Isla y al final esos puntos no sirvieron para nada".
Aquel 6 de mayo, el Tenerife se tomó la revancha a una deuda histórica que ya duraba mucho tiempo. Hasta un invitado a la fiesta se situó en el papel de los ansiosos para vivirlo: "Ganamos allí cuando hacía 17 años que el Tenerife no vencía en el Insular. En la Isla se generaron unas ansias enormes por triunfar en ese compromiso. Yo me tomé ese "derby" muy en serio, incluso sin conocer cómo se vivía ese compromiso en Las Palmas, donde se genera una pasión inmensa".
Siete días más tarde llegó la despedía de Primera con derrota ante el Athletic. Para Clemente el último pecado había llegado mucho antes: "Yo creo que en realidad el descenso se gestó con anterioridad frente el Valladolid. Si hubiésemos ganado allí, el Tenerife estaría este año en Primera División".
Ese mismo 6 de mayo todo empezó a tornarse definitivo. Paradoja: después de un éxito en el Insular tras 17 años de sequía, con un triunfo grande ante el rival directo, repartiendo penas en casa del "enemigo"... Se fue la primera en la alegría de aquel "derby".
F. vázquez
"Partido triste para lo canario"
Fernando Vázquez vivió el "derby" en el otro extremo. Las Palmas sí tenía cerca la salvación, pero todo pasaba por un triunfo. Al final decepción: "Nosotros nos jugábamos todo en ese partido. La UD jugada por permanecer en Primera y no estaba tan pendiente del rival. Eso fue lo que nos hizo jugar peor. Hicimos el partido más malo que yo recuerdo como entrenador de Las Palmas. Incluso diría que no jugamos". Para Vázquez, al equipo amarillo le pudo la responsabilidad: "Sufrimos una sensación de rabia y de impotencia. Hubo partidos en los que nos marcaban y luego nosotros supimos reaccionar, pero ante el Tenerife todo quedó limitado por nuestros nervios. Nos pesó la responsabilidad. Pensamos en las consecuencias de la derrota y eso no nos permitió rendir. El Tenerife hizo un partido normalito, en la misma línea con la que se había movido en los encuentros anteriores. Ellos estaban semicondenados. Yo ya había declarado que si perdíamos nosotros descenderíamos los dos y terminó siendo verdad. Desde la distancia, fue un partido triste para el fútbol canario. Al final lo que queda es que Canarias se quedó sin fútbol de Primera".
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