Efectivamente, Roh, candidato del centro - izquierda presentado por el gubernamental Partido Democrático del Milenio y heredero, por tanto, del legendario Kim Dae - jung, asumió en su campaña, con matices de prudencia y glosas de última hora, el sentimiento antinorteamericano que registra buena parte de la sociedad surcoreana.
Tal sentimiento se manifestó crudamente tras la reciente absolución de dos militares norteamericanos que causaron la muerte a dos jóvenes escolares surcoreanas en junio, en un accidente de carretera. El ahora presidente electo acudió a varias manifestaciones que mezclaron el duelo (miles de velas en la noche ante la embajada de los Estados Unidos) y un repunte nacionalista muy visible.
Tal repunte se evidenció más aún, si cabe, en cómo tratar el asunto clave de la reunificación con el Norte (comunista y parte del "eje del mal") y, en definitiva, qué hacer con la política de reconciliación emprendida vigorosamente por Kim, quien ganó el premio Nobel de la Paz en 2.000 por su conducta.© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD