Santa Cruz de Tenerife

La Casa de la Pólvora, almacén de la artillería de la Capital


7/jun/02 0:37 AM
Edición impresa

La Casa de la Pólvora fue construida en 1756 conforme a los planos del ingeniero Francisco La Pierre, con el objetivo de servir de almacén para los efectivos de artillería para los destacamentos militares de la zona, según explican José Manuel Ledesma Alonso y Ana María Díaz en "Mirando al mar", una obra editada por la Autoridad Portuaria.

Los trabajos de este inmueble de una sola planta y bóveda de medio cañón se terminaron dos años después. Explican los autores, a modo de anécdota, que la mezcla explosiva no abundaba en esa época, lo que obligaba a tener un estricto control sobre ella. Esto llegaba hasta tal punto que el Cabildo obligaba a pagar su uso injustificado de las arcas de la autoridad que la hubiera utilizado.

La ubicación de la Casa de la Pólvora no parecía la más adecuada. Algunos autores consideran que porque su proximidad el mar facilitaba su ataque por parte de los barcos enemigos.

En cualquier caso, algunos años después de ser construido fue necesario proteger el edificio con un fuerte espaldón para corregir la puesta de la puerta en la fachada del inmueble que da al mar.

Se llegó a pensar, precisamente, en trasladarlo de lugar, al barrio del Perú. Sin embargo, la valla que rodeaba la obra y la "extraordinaria solidez" de la construcción obligó a mantenerla en el litoral de la Ciudad.

Después de haber tenido un uso militar durante siglo y medio, se abandonó en el siglo XIX. En 1926 fue cedido al Ayuntamiento y, tras su restauración, forma parte del patrimonio de la sociedad Parque Marítimo SA, que dará al inmueble un uso cultural.