Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

CARTAS AL DIRECTOR


1/jun/02 21:00
Compartir
Edición impresa .

Invitación al amor

Comprometida tarea el oficio de amar, en estos momentos de la evolución del mundo en que impera muchísimo el rencor, el odio, "el ojo por ojo", cuando no se piensa en las consecuencias internas que se derivan para el alma - creada por Dios, sólo para amar - y que nos arrastran indefectiblemente a la perdición, al alejamiento de la luz, que es Nuestro Señor y que nos sumirá eternamente en la oscuridad, si no nos retractamos a tiempo, si no nos reconciliamos con Él.

Leemos en Lucas 6: "Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian...". No es una utopía; si lo dice el eterno Hijo de Dios, es válido para hoy, mañana y siempre. Pero se requiere gran oración, perfecta oración, "sentirse llamado", creerse hijo del Altísimo y hermano de los hombres. Sólo así se puede confiar en el poder de la oración. El Señor del amor que supo perdonar desde la cruz a sus condenadores, que sufrió en su cuerpo el dolor de los clavos, las blasfemias e injurias y todo tipo de ofensas, nos exhorta a amarnos como Él nos amó. La violencia engendra violencia. Debemos meditar bien en nuestro corazón a dónde nos conducen estas conductas negativas. El hombre fue creado a imagen de Dios para que la Tierra fuera un paraíso, donde, sí, reinara el amor, pero se están derramando muchas lágrimas, consecuencias del desamor.

"Si hablando lenguas de hombres y de ángeles, no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe", nos enseña San Pablo en el capítulo 13 a Los Corintios, que es todo un himno o canto al amor, "que es benigno, no es envidioso, no busca lo suyo, todo lo excusa". Para el apóstol, la caridad no tiene límites. Sus cartas todas son una postura ante la vida y a la reflexión.

"Sé fiel hasta la muerte - dice el Señor - y te daré la corona de la vida" (Apocalipsis 2.10). San Juan nos traslada este buen consejo que tiene un gran premio para los que perseveran día tras día, insistiendo "a tiempo y a destiempo"; cayendo y levantándonos, poniéndonos en las manos del Señor de la gloria, que nunca jamás nos defraudará.

Situándonos en el mensaje de Fátima, en esta aparición de junio, contemplamos la actitud de Lucía ante la Virgen: "Quisiera pedirle que nos llevase al cielo". ¡¡Cuánto nos debe hacer pensar esta inclinación de una niña!! Es un pensamiento sobrenatural de los niños, que "ven más cerca a Dios". Pero Lucía no debe partir todavía hacia la Casa del Padre. Jesús quiere servirse de ella para dar a conocer a su Madre. "Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios", le dice Nuestra Señora.Para conmemorar esta segunda aparición de Fátima, nos reuniremos en la iglesia de San Juan Bautista (San Juan de la Rambla), el jueves 13 de junio, partiendo un autobús desde el parque García Sanabria, en Santa Cruz, a las 4 de la tarde.
L

Ildefonso Armas

(Apostolado de Fátima)

En el crucero "Canarias" y en un buque de pasajeros español

En la primera quincena del mes de mayo del año 1962, se encontraban en el puerto de El Pireo, Atenas, tres buques españoles: uno de los "Cabos" de la Naviera Ybarra; la motonave "Villa de Madrid" de la Trasmediterránea y el crucero "Canarias", navío insignia de la escuadra española, al mando del capitán de navío Don Antonio Díaz Pache Moreno que, en esa histórica ocasión, llevaba a bordo al aquel entonces ministro de Marina, almirante Abárzuza Oliva, que ostentaba la representación del Estado español en los actos de la boda del aquel entonces "Príncipe de España", Don Juan Carlos.

Hubo dos recepciones paralelas, una a bordo del crucero "Canarias", la oficial en la que el comandante del buque invitaba a las autoridades griegas. La otra, "la extra oficial", fue a bordo de uno u otro de los dos buques de pasajeros españoles citados, en la que estaban monárquicos nostálgicos.

Don Juan de Borbón, el padre de S.M. el Rey Don Juan Carlos, dijo a uno de los asistentes e invitados a la boda: "Lo último que mi padre el Rey Alfonso XIII pisó de España fue la cubierta del crucero "Príncipe Alfonso". Hubo un hecho antes de entrar en el puerto de Marsella, el ex Rey de España expresó su deseo al comandante del "Príncipe Alfonso", capitán de navío Sr. Cervera, que, cuando arriaran la bandera española con la enseña real, le agradaría que se la diesen, y el capitán de navío accedió a los deseos del "monarca desterrado", dándole doblada y envuelta la bandera española con la enseña real. De regreso a España desde el puerto francés, el citado crucero ya lo hacía llevando la bandera republicana. Don Juan de Borbón, como un marino que fue, al parecer sólo deseaba subir a la cubierta del crucero "Canarias", estar unos brevísimos minutos a bordo, sin hacer un recorrido por el buque. Su padre el ex Rey, Alfonso XIII, lo último que pisó fue la cubierta de otro crucero que llevaba el nombre de su hermano Alfonso. A la recepción a bordo del "Canarias" no estaba invitado, desconozco si la invitación se le hizo llegar a última hora; pero sí estaba invitado a bordo de uno de los buques de pasajeros españoles a la otra recepción que hicieron monárquicos españoles que fueron a Atenas. L

Pablo M. Hernández Sicilia

Televisión en los hospitales
En su edición del domingo 12 de mayo 2002, leí un artículo bajo la rúbrica "Sanidad" en el que la Asociación el Defensor del Paciente había solicitado a la ministra de Sanidad que en todos los hospitales públicos se pueda ver la televisión de forma gratuita. No estoy de acuerdo. Estuve ingresada en la Residencia Sanitaria de la Candelaria el año pasado por un período de un mes y medio por enfermedad/operación bastante grave y lo que más me molestaba era la televisión encendida a todas horas, aparte de los visitantes, también a cualquier hora del día y de la noche, que no tenían la decencia de hablar bajito, sino todo lo contrario. Y si encima una enferma que se quejaba de tanto ruido era mal vista. ¡Cómo si la enferma fuera la intrusa en el hospital! Creo que si uno está en un hospital es porque se encuentra mal y el ruido no ayuda en absoluto a curarse. También dirán que depende de las personas y de las enfermedades, pero como desgraciadamente no hay suficientes camas en plantas (estuve 6 noches en Urgencias, antes de pasar a planta). No he podido conseguir una habitación más tranquila y tuve que aguantarme.Pienso que hay otras formas de no aburrirse en los hospitales, aparte de ver la tele: se puede leer, escuchar la radio con los auriculares puestos para no molestar a los vecinos, etc. Así que no me gustaría que se pagase la televisión en los hospitales públicos con el dinero de mis impuestos hasta que, a cambio, no se pueda conseguir una habitación individual para los que quieren tranquilidad.
L

A.C.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: