Unos 1.200 jóvenes acudieron ayer al "casting"
para la segunda parte de "Operación Triunfo" que se desarrolló en el Pabellón Municipal de Deportes de la Capital tinerfeña, y muchos de ellos aguardaban en la calle desde el amanecer. La prueba duraba un máximo de 30 segundos, después de esperar en una cola que daba la vuelta a la manzana. Mientras llegaba el momento decisivo, unos se dedicaban a calentar la voz y otros aguantaban los nervios. A la salida, reacciones variadas: algún llanto, resignación, quejas por supuesto trato discriminatorio y, desde luego, alegría en los seleccionados. La responsable de evaluar a los aspirantes, Noemi Galera, declaró a EL DÍA, único medio de comunicación de Tenerife que tuvo acceso al interior del recinto: "No sé por qué, pero el nivel en Canarias es muy alto"./ GUSTAVO GERMANO
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