Santa Cruz de Tenerife
RAMÓN MIRANDA ADÁN *

Un turismo diferente para la comarca Daute-Isla Baja


19/mar/02 18:23 PM
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COMPATIBILIZAR EL DESARROLLO turístico en la comarca de la Isla Baja, con la protección del legado histórico que los municipios de esta zona de Tenerife atesoran, es una obligación de todos y cada uno de los representantes públicos, amén de un esfuerzo conjunto de toda la sociedad. El objetivo es bien claro: preservar nuestra riqueza como reclamo para que el desarrollo y el progreso alcance a todos los vecinos de la comarca.

Un Ayuntamiento como el nuestro, con escasos recursos propios, depende, casi en exclusiva, de las subvenciones de organismos públicos, por un lado, el Cabildo Insular, y por otro, el Gobierno Autónomo, o bien, acogerse al interés de la iniciativa privada, siempre y cuando esta última posibilidad tenga muy claro que su implantación está supeditada a los intereses de salvaguarda de nuestro legado cultural, artístico, arquitectónico y medio ambiental. Cuando las cosas se ejecutan, teniendo muy claro estos planteamientos, nada hay que temer, a la hora de solicitar que también un trocito de la porción de riqueza que nos deja el turismo caiga sobre comarcas que hasta hace muy poco tiempo permanecían al margen de esa planificación turística.

Hoy en día, en ese gran mundo turístico del que afortunadamente vivimos, aunque soy consciente que no toda su riqueza se queda en estas Islas para aumentar nuestra renta per cápita, ampliar la oferta a nuevos campos y zonas del territorio con deseo de interponerse en este movimiento como medio de mejora socioeconómica, no se nos debe escapar de las manos, ya que el interés del turista por llegar a otros estratos sociales hacen que comiencen a huir del turismo de masas, apostando desde la Isla Baja con una garantía de futuro generacional y con cotas de calidad muy altas.

Desde los ayuntamientos tenemos la responsabilidad de este reto sin precedentes en nuestra comarca, e ir hacia lo que se denomina "planificación especializada", ya que con ello queremos proteger todos los campos que pudieran quedar afectados en el desarrollo de esta zona, y que si no tiene el concepto claro, puede irrumpir con tensiones a las cuales no estamos acostumbrados.

Estamos creando entre todos un nuevo modelo turístico dentro del destino de Tenerife, y por lo tanto, la planificación de este nuevo destino tiene que hacerse con bases sólidas, saber cómo llevarlas a cabo y cómo se puede aplicar. Como primer paso, asumir como básico el estado inicial de nuestro espacio y sus límites territoriales, teniendo en cuenta los déficits existentes y las verdaderas posibilidades de aquellos elementos con interés. Hay que definir aquellas estructuras inamovibles, hay que tener una visión de los niveles de aprovechamiento de las estructuras actuales, valorar la capacidad de soporte que puede asumir el suelo, hay que tener como pauta principal el objetivo promocional y desarrollo del campo turístico en ámbitos diferenciales, etc., todo esto lo tenemos en dos documentos importantes, como son. "El Modelo de Desarrollo Turístico para la Isla Baja", elaborado en septiembre de 1999, y otro, "Isla Baja implantación 2001: Plan para la implantación del modelo turístico establecido en la comarca de la Isla Baja", de febrero de 2001, informes que, para cada uno de los alcaldes, tienen que ser los documentos imprescindibles de trabajo para el desarrollo turístico de la misma.

En base a estos datos, en una acción ya de ámbito municipal, pero de conjunción en el modelo comarcal, Garachico, que siempre ha sido un reclamo para el turismo insular, desde hace unos cuantos años, ha sabido consolidar su imagen de destino atractivo para un turismo que, además de sol y playa, busca algo más, encontrándolo en nuestro rico pasado. Con la apertura de los nuevos establecimientos hoteleros, de máxima calidad y confort, ubicados en el centro neurálgico del municipio, la Villa y Puerto dispone en la actualidad de la infraestructura hotelera imprescindible para tener, durante los doce meses del año, una afluencia de turistas muy estable, la cual consolida, directa e indirectamente, la generación de puestos de trabajo, no sólo en esos establecimientos, sino que también origina un mayor rendimiento de ingresos en otros lugares, como puede ser el pequeño tejido empresarial que hoy existe en Garachico y en la comarca Daute-Isla Baja, produciendo lo que se viene a decir en economía la "economía de escala".

Cuando afirmamos, con total y absoluta claridad, que nuestra comarca está muy alejada de los despropósitos urbanísticos que se han cometido en otras latitudes de la Isla, y que, al mismo tiempo, la cantidad de camas hoteleras que estamos dispuestos a soportar jamás deberán sobrepasar las mil en un período de diez años, es evidente que los pasos que se han emprendido, a través del Cabildo, y con una sintonía total en los cuatro ayuntamientos que conformamos esta zona, son muy claros: el desarrollo y el progreso que pueda aportar el turismo nunca conllevará la depredación de nuestro entorno.

A las personas que todavía ponen en duda la eficacia de este plan de trabajo conjunto que hemos emprendido en la Isla Baja, y a esa misma gente que duda y quiere poner obstáculos a nuestras legítimas aspiraciones, espero que la opinión, humildemente aquí expresada, le sirva para entender y apreciar mejor el trabajo riguroso y transparente que desde un primer momento nos hemos marcado. No es una cuestión baladí afirmar que la comarca de Daute siempre estará muy bien protegida, gracias al desarrollo turístico diferenciado.

* Alcalde presidente de la Villa

y Puerto de Garachico