El piloto Álex Crivillé anunció ayer que deja de forma oficial, aunque "temporalmente", la competición, para "encontrar soluciones a los problemas de salud" que arrastra con los desvanecimientos que sufre "desde 1999", según declaró él mismo.
Crivillé debía disputar, junto a su compañero de escudería el japonés Norick Abe, los entrenamientos que la IRTA había convocado en el circuito de Cheste, pero la alarma saltó desde un primer momento al no salir a rodar ninguno. En primera instancia desde el equipo se dijo que la goma de los neumáticos de los vehículos de Fórmula Uno que rodaron hasta el día anterior habían dejado la pista en muy malas condiciones y que era peligroso salir así, pero la verdad era muy distinta, pues tanto D Antín como Crivillé se marcharon a Madrid para hablar con sus principales patrocinadores y las secuencias iban encadenándose poco a poco. La convocatoria de una conferencia de prensa dejó clara la situación que se estaba viviendo en el equipo, pero faltaba la confirmación oficial, que llegó ayer, aunque el propio Álex Crivillé se negó a reconocer que fuese una retirada definitiva. "Creo que no estoy preparado para dejar las motos, me encantan, son mi vida, disfruto corriendo en moto y es lo que se hacer realmente bien, por eso me resisto a pensar en que esta retirada sea definitiva", dijo.
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