EL DÍA, S/C de TenerifeEl Cabildo Insular de Tenerife vivía de alquiler y celebraba sus reuniones en el Salón de Plenos del Ayuntamiento hasta que, en 1940, terminaron las obras de construcción de su nueva sede en la plaza de España.
De estilo historicista, según el trabajo realizado sobre este inmueble por Carmelo Vega, las obras habían comenzado en 1932, ligadas al proyecto de avenida marítima de expansión de la Ciudad hacia el Sur.
Aquella vía pretendía convertirse en la fachada de la Capital, dándole un aspecto de urbe "rica, moderna, higiénica y hermosa", muy vinculada a la atracción turística.
Tanto es así que, en los planes del arquitecto encargado del proyecto, José Enrique Marrero Regalado, se incluyó, en 1936, la posibilidad de dedicar dos pisos del inmueble a hotel de viajeros.
Para la construcción del Cabildo, la Corporación procedió a la expropiación de solares en su entorno en los que se habían colocado viejas barracas, y solicitó al Gobierno central la cesión del edificio de la Aduana, hecho que se produjo en 1934.
Inicialmente, además del establecimiento alojativo, en el inmueble estaba previsto ubicar las oficinas del Teléfono Insular y del Banco de Fomento de Tenerife en la parte baja.
Junto a la sede del Cabildo, el proyecto contemplaba también la construcción de la Casa de Correos y Telégrafos y la Delegación de Hacienda y Obras Públicas.