JORNADA/EFE, Sevilla
El técnico del Betis, Juande Ramos, abogó ayer por no presionar al conjunto verdiblanco y por centrarse en el objetivo de su permanencia. Juande subrayó que no desea que se cargue "al equipo con presión que no corresponde" y recordó: "Ya he reiterado varias veces que el plantel no está estructurado para clasificarse para la UEFA o la Liga de Campeones".
Indicó que si el presidente le pidiera que hay que clasificarse para una competición europea "le pediría los fichajes y lo que considero que sería garantía", pero insistió en que "la plantilla se hizo a principios de temporada para los objetivos que tenemos, que no se engañe a la gente ahora".
Juande manifestó irónicamente que espera que Pepe Mel, entrenador del Tenerife, comience a demostrar lo que siente por el Betis este mismo domingo. En este sentido, se refirió a las declaraciones de Mel sobre su deseo de entrenar algún día al Betis, donde militó como jugador, y señaló que "es un orgullo que los entrenadores quieran venir al Betis. Eso quiere decir que estamos en un club de prestigio. Si tantas ganas tiene de trabajar aquí, que comience el domingo y nos eche una mano", dijo.
Altas y bajas
Los servicios jurídicos del Real Betis prevén recurrir la tarjeta amarilla que vio Belenguer en el último partido contra el Osasuna, que supone su quinta amonestación y que le acarrearía un partido de sanción, para que pueda jugar el próximo domingo contra el Tenerife en el Ruiz de Lopera.
Ante el equipo canario, el Betis también podrá contar con otros dos jugadores que llevaban varias semanas de baja, el rumano Iulian Filipescu y el portugués José Antonio Calado, en ambos casos por lesión, indicó ayer el médico del Betis, Tomás Calero, que, sin embargo, descartó al lateral Fernando Varela.
Por otro lado, el uruguayo del Betis Washington Tais regresó ayer a Sevilla y se entrenó nada más aterrizar, aunque a un menor ritmo que sus compañeros, después de haber estado dos meses ausente por los partidos clasificatorios de Uruguay.