España es la segunda potencia masculina de Europa y la quinta del mundo por la presencia de sus atletas en las listas mundiales y continentales del año 2001, lo que supone la mejor clasificación de toda su historia y la mejora de un puesto en ambos casos respecto al año pasado.
La clasificación por países se establece mediante la asignación de puntos en orden descendente a los 20 primeros en el ránking de cada prueba: 20 puntos por el líder, 19 por el segundo y así hasta el vigésimo, que otorga un punto.
De acuerdo con estos datos extraídos de las clasificaciones oficiales de la Federación Internacional y de la Asociación Europea, EE.UU es la potencia mundial masculina por delante de Kenia, Rusia, Alemania y España. En la lista Europea, Rusia es líder por delante de España, Francia, Alemania y Gran Bretaña.
Por especialidades, España es la segunda del mundo en marcha, sólo superada por Rusia; tercera en medio fondo, por detrás de Kenia y Burundi, y cuarta en fondo, después de Kenia, Etiopía y Marruecos.
El atletismo masculino español, hasta hace poco tiempo resignado a brillar sólo en medio fondo, maratón y marcha, se deja ver ahora en especialidades como los lanzamientos, en los que ocupa un sorprendente décimo lugar en el escalafón mundial gracias a la aportación de Manuel Martínez y de Mario Pestano.
Las atletas españolas ocupan posiciones mucho más modestas, tanto en la lista mundial (31) como en la europea (10).