EL DÍA, S/C de TenerifeEl eurodiputado de Coalición Canaria, Isidoro Sánchez, va a solicitar al Parlamento Europeo que intervenga en el problema del Sáhara para que se lleve a cabo el Plan de Paz aprobado en 1991 por Naciones Unidas.
En declaraciones a EL DÍA, después de haber formado parte de la primera delegación del Parlamento Europeo que viaja a los campamentos de la República Democrática Saharaui para conocer de primera mano la situación, Isidoro Sánchez manifestó que ahora mismo es necesario "un ejercicio de diplomacia tremendo" para que se resuelva el conflicto que existe en estos momentos y siga adelante, tal y como se acordó, el Plan de Paz del 91.
El eurodiputado de CC se mostró en contra del "acuerdo marco que ahora, según dijo, "se ha sacado del bolsillo Naciones Unidas, porque altera el proceso de paz y no incluye el referéndum".
Rechazo al acuerdo
Al igual que él, también han manifestado su rechazo a esta modificación Argelia, la República Democrática Saharaui y el Frente Polisario.
Durante su estancia en esta zona, el eurodiputado nacionalista se entrevistó con varios miembros del Gobierno de la República Democrática Saharaui, el presidente del Parlamento y representantes de distintos colectivos sociales, quienes les manifestaron su preocupación por la última decisión de Naciones Unidas. Isidoro Sánchez, anunció que el viaje de la delegación europea tiene una segunda etapa, que se llevará a cabo en enero y que incluye la visita a Marruecos y El Aaiún.
El eurodiputado canario también tuvo la oportunidad de entrevistarse con representantes de Naciones Unidas en la zona, cuyo mandato termina el 30 de noviembre y que en estos momentos aún no saben si se van, continúan o se quedan reduciendo su número.
Sánchez indicó a este periódico que ante esta situación, muy difícil de resolver, el Parlamento Europeo tiene que intervenir, porque existe un conflicto de intereses muy delicado en el que están implicados Estados Unidos y Francia.
Conviene recordar que el último plan de la ONU para el Sáhara, presentado el pasado 29 de junio, establece un periodo transitorio de autonomía de cinco años, durante el cual se crearían las instituciones para determinar el estatuto final del territorio.
Esta iniciativa de Naciones Unidas deja a un lado el anterior plan de arreglo en el que se preveía un referéndum de autodeterminación con el fin de atribuir la soberanía del territorio a Marruecos o al Polisario. La falta de acuerdo sobre el censo ha provocado que se abandone.