DEFENSA Inicia el despliegue de más de cien aviones en el marco de la operación «Justicia Infinita»
EE.UU mueve pieza
25 mil hombres están ya en el Golfo Pérsico y otros 15 mil van al Mediterráneo a bordo de 14 embarcaciones
El presidente de EE.UU, George W. Bush, puso ayer su firma a la resolución del Congreso que le autorizó a utilizar la fuerza militar para castigar a los responsables de los ataques terroristas de la semana pasada. Bush también promulgó la ley que asigna 40 mil millones de dólares para las tareas de reconstrucción tras los ataques perpetrados la semana pasada.WASHINGTON (AGENCIAS). Más de cien aviones de las fuerzas estadounidenses comenzaron a desplegarse para participar en la lucha contra el terrorismo, a la espera de que el presidente estadounidense, George W. Bush, decida ordenar una acción militar contra Afganistán, según fuentes del Pentágono. La decisión de movilizar esos aviones de combate es la primera señal de que EE.UU ha iniciado los preparativos para castigar los ataques terroristas de la semana pasada. Se presume que los aviones se dirigen a las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico para estar preparadas ante cualquier decisión que tome el presidente estadounidense. La orden para un mayor despliegue de fuerzas ha sido decretada para llevar a cabo la operación llamada «Justicia Infinita» y se produce en la víspera de que Bush anunciara que se dirigirá hoy al Congreso y a la nación para explicar la situación a la que se enfrenta.
La fuerzas estadounidenses enviadas a la zona están formadas, entre otros, por «F - 15 Strike Eagles», «F - 16» y bombarderos «B - 1». Asimismo, este contingente estará apoyado por aviones «AWAC» y de otro tipo que tienen la capacidad de rastrear objetos y vehículos terrestres, así como de aviones «U2» especializados en vigilancia militar.
Las fuentes del Pentágono afirmaron que la clave de la operación reside en localizar la ubicación o movimientos del millonario de origen saudí Usama Bin Laden así como de otros líderes terroristas.
En aguas del Océano Índico están ya los portaaviones «USS Carl Vinson» y «USS Enterprise», con sus grupos de combate, y a ellos se unirá en los próximos días el «USS Theodore Roosevelt», que ayer salió de Norfolk (Virginia).
EE.UU ha movilizado también ya a sus unidades militares de choque, y desde su base militar de Yokusaka (Japón) han salido el destructor «USS Curtis Wilbur» y el crucero «USS Vincennes», así como otra decena de buques de guerra, mientras que el portaaviones «USS Kitty Hawk» y su grupo de combate lo hará en unos días.
Se espera que otro crucero, el «USS Cowpens», también deje esa base. Todos esos buques de guerra pueden transportar misiles de crucero «Tomahawk», así como cohetes antiaéreos.
Las tropas estadounidenses desplegadas en la zona del Golfo Pérsico en la actualidad son más de 25 mil hombres que están en los portaaviones y sus grupos de combate, así como en las bases aéreas de Arabia Saudí, Kuwait y Bahrein. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo ayer que EE.UU disponía ya de «pruebas de que un buen número de países están refugiando a los terroristas en todo el planeta». También aseguró que «Estados Unidos utilizará todo el espectro de sus capacidades» y que este país no sólo quiere acabar con Bin Laden sino también con su organización, Al Qaida (La Base), que está extendida por más de 50 países. Fuentes militares señalan que las opciones pueden ir desde ataques aéreos de pequeña escala a la utilización amplia de misiles, y también que, además de la acción militar directa, habrá acciones diplomáticas, económicas y de los servicios de espionaje. En la guerra contra el terrorismo que EEUU ha declarado, las operaciones clandestinas y encubiertas estarán a la orden del día frente a los lanzamientos de misiles Tomahawk o bombardeos indiscriminados de conflictos pasados. También se baraja la posibilidad de que las unidades de asalto permanezcan en áreas fuera de Pakistán, incluso en buques de guerra en el Mar de Arabia. Los comandos estadounidenses ingresarían a Afganistán para atacar a Osama Bin Laden y a quienes lo apoyan en sus actividades terroristas, agregó el diario. Un grupo aeronaval de 14 buques encabezados por el portaviones estadounidense «Teodoro Roosevelt» zarparon ayer y continuarán haciéndolo en los días siguientes del puerto de Norfolk (Este) para un despliegue de seis meses en el mar Mediterráneo y en el Golfo, informaron fuentes militares. El grupo, integrado por 15 mil hombres, lleva consigo una unidad de dos mil especializados en acciones comando, precisaron las fuentes. Se trata de la 26 unidad expedicionaria del Cuerpo de Marines. Además del portaviones, el grupo incluye tres buques anfibios, la fragata «US Elrod», el buque de sostén logístico «US Detroit» y los submarinos de ataque «US Hartford» y «US Springfield». Varios de esos buques están equipados con misiles de cruceros. El régimen talibán retrasó 24 horas más la decisión sobre la entrega de Osama Bin Laden, manteniendo así vivas la tensión y la incertidumbre de los últimos días. La «shura» o Consejo de los Ulemas se reunió finalmente en Kabul pero postergó esa decisión un día más. Los jefes de Estado y de Gobierno de los siete países mas industrializados del mundo y Rusia (G - 8) han firmado una declaración conjunta en la que piden al resto de miembros de la ONU que apliquen «inmediatamente» las 12 Convenciones de Naciones Unidas contra el terrorismo, aún antes de ratificarlas.
El fiscal general (ministro estadounidense de Justicia), John Ashcroft, acusó ayer a «gobiernos extranjeros» de apoyar la red que perpetró los atentados del pasado 11 de septiembre. «Está claro que las redes que han llevado a cabo este tipo de ataques son apoyadas y protegidas por varios gobiernos extranjeros», declaró.